Bahía de las Águilas en perpetua zozobra
https://www.elvalleinformativo.com/2017/03/bahia-de-las-aguilas-en-perpetua-zozobra.html
Las declaraciones de un
alto funcionario de que se construirían 15 mil habitaciones en Bahía de las
Águilas han consternado a mucha gente. Todo se ha dicho ya sobre Bahía de las
Águilas. No existe en el mundo un área protegida más ponderada y sobre cuyo
manejo sostenible exista un consenso mayor entre los expertos. Se trata de un
ecosistema sumamente frágil, que no sobreviviría muchos años al embate del
turismo convencional de hoteles y cruceros.
La propuesta de los
ecologistas, de que los turistas puedan disfrutar sus codiciadas playas
alojándose en hoteles construidos fuera del área protegida no es descabellada.
Pero lo más atractivo para el turismo devorador no es que sus huéspedes visiten
el paraíso sino que vivan en él, aunque lo destruyan. Los más incrédulos creen
que es una excusa, que la verdad es que resulta mejor negocio comprar terrenos
al estado, donde siempre hay gente “razonable” con quien negociar. Que conste
que no nos oponemos al desarrollo de la zona. El conflicto no es entre los que
luchan por el bienestar humano y los que quieren salvar la zona sacrificando a
la gente. El verdadero conflicto se da entre quienes quieren que se desarrolle
la zona de forma tal que sus beneficios sean permanentes y los que quieren
desarrollar sus bolsillos aunque se destruyan para siempre estos ecosistemas
únicos.
Lo de Bahía de las Águilas
nos mantiene exhaustos y en permanente zozobra. Son casi 30 años discutiendo lo
mismo. Como no tengo nada nuevo que decir, insisto sobre los mismos temas.
Analicemos los argumentos para el Desarrollo Sostenible de Bahía de las
Águilas, preparados a solicitud de Yolanda León e Yvonne Arias (Grupo Jaragua)
durante la reunión del Foro de Áreas Protegidas celebrado en Intec en el 2008.
1. El desarrollo de
infraestructura turística en la playa de Bahía es ilegal. Múltiples leyes
dominicanas y convenios internacionales ratificados por el país protegen al
territorio de Bahía de las Águilas y/o sus recursos naturales (entre éstos: Ley
General de Medio Ambiente 64-00, Ley Sectorial de Áreas Protegidas 202-04,
Convención de Biodiversidad Biológica, Declaración de la Reserva de la Biosfera
de la UNESCO Jaragua-Bahoruco-Enriquillo, Convención de Cartagena/Protocolo de
Áreas y Vida Silvestre Especialmente Protegida).
2. El desarrollo de
infraestructura turística en la playa de Bahía no beneficiaría a la población
local y contradice las acciones emprendidas por el Estado. Desplazaría el
crecimiento de empresas locales de Pedernales ya iniciado: cluster turístico de
Pedernales, organizado por USAID, servicios de transporte de visitantes a la
playa y otros), además desestimaría inversiones recientes hechas por el Estado
junto a la cooperación internacional de infraestructuras de visitación en Bahía
y el propio plan de manejo del Parque Nacional Jaragua realizado por el Estado
junto a numerosos expertos y expertas nacionales e internacionales.
3. Antes de desarrollar el
turismo a gran escala, se necesita una inversión importante en infraestructura
de servicios y capacitación humana. Además, la falta de personal calificado
induciría flujos migratorios no deseados y asentamientos precarios como ha
sucedido en otras zonas turísticas del país.
4. La fragilidad ambiental
de la zona de Bahía es alta: un alto endemismo de especies, zonas reproductivas
de especies globalmente amenazadas, formaciones vegetales únicas, condiciones
de clima y suelo que no permiten la regeneración de los ecosistemas existentes
en plazos razonables, y escasa franja de arena en la playa con pocas posibilidades
de reemplazo natural. Estas especies endémicas son parte del patrimonio natural
y genético insustituible del país. Los ecosistemas presentes brindan servicios
ambientales de gran valor, especialmente a través de la pesca que beneficia a
los hogares más pobres de la zona.
Los culpables de que el
“Sur profundo” no se haya desarrollado no son los ecologistas sino los
mercaderes de siempre que quieren vencernos por cansancio, para imponer un
modelo destructivo que no es sustentable.
En un artículo que publicara
sobre una botella mensajera que una niña argentina tiró en el Atlántico Norte y
que fue encontrada en esa zona, decía: “que Bahía de Las Águilas no ha
desaparecido gracias a los esfuerzos de la gente sensata que todavía nos queda,
y a que la codicia de los depredadores insaciables de siempre es tan grande,
que no se ponen de acuerdo sobre la forma más conveniente de destruirla.”
Diario Libre/guerrero.simon@gmail.com

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