Panam 2003: 10 años después
https://www.elvalleinformativo.com/2013/07/panam-2003-10-anos-despues.html
Santo Domingo….La fe y la
humildad de un pueblo que desafió al continente se unieron para lograr lo que
parecía imposible, en resumen, los mejores Juegos Panamericanos de la historia.
La XIV versión de los Juegos Panamericanos,
realizada en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana, entre el 1 y el 17 de agosto de 2003 cumplen una década de la más importante
epopeya deportiva nacional.
La justa que conmocionó a
todos los sectores sociales sembrando grandes alegrías en la población, reunió
a más de 5 mil 300 atletas de 42 países, quienes compitieron en 37 deportes y
sus modalidades.
Santo Domingo 2003 dejó una
herencia al deporte nacional en instalaciones modernas, implementos, recursos
humanos y sobre todo, una nueva visión del deporte de alto nivel.
La sede dominicana sin
dudas se elevó al pasar la prueba con la conquista del noveno lugar entre las
42 naciones y la conquista de 41 medallas: 10 oros, 12 platas y 19 bronces.
Al finalizar la más
esplendorosa fiesta de la juventud americana, llovió café en Santo Domingo y en
toda la nación cuando en la clausura oficial el laureado cantautor Juan Luis
Guerra y la Miss Universo Amelia Vega pusieron la nota más alta bajo una lluvia
de fuegos y colores que dibujó las mejores sonrisas del dominicanoÖ y anunció
un siguiente encuentro continental -cuatro años después- en Río de Janeiro.
Las páginas de LISTÍN
DIARIO recordarán con orgullo a nuestros héroes panamericanos durante los 17
días, que hace una década, estremecieron los mejores sentimientos de dominicanidad.
Un batazo de fuego
Los Juegos Panamericanos
Santo Domingo 2003 vieron como se inauguraron gracias a una pelota de béisbol
bateada por el niño Luis Ángel Alfonseca Pujols que subió por un hilo de metal,
recorrió gran parte de las graderías del estadio olímpico y encendió el
pebetero.
Fue la culminación de la
ceremonia inaugural celebrada el primero de agosto de 2003 ante una
concurrencia calculada en alrededor de 30 mil personas que abarrotaron la
instalación deportiva y salieron con un agradable sabor de satisfacción.
La historia de la República
Dominicana no había sido testigo de un espectáculo tan diverso y difundido como
el que se presentó para tal ocasión.
Los bailes folclóricos, los
ritmos sonoros y caribeños sirvieron de sustento al gran colorido y vistosidad
escénica que apostó más al ser humano que a los ausentes recursos de la
tecnología moderna.
Como “un señor
espectáculo”, de “muy bonita, excelente” y “excelente, súper” fue catalogado
por el presidente Hipólito Mejía, el presidente del Comité Olímpico
Internacional, Jacques Rogge y el presidente de la Organización Deportiva
Panamericana, Mario Vázquez Raña, respectivamente.
Bajo la coordinación de
Freddy Beras Goico, el espectáculo contó con la producción de Chiqui Haddad,
José Antonio Rodríguez, Guillermo Cordero, Josefina Miniño, Mónica Despradel,
Graciela Olivero y Soraya Gallardo.
La bandeja al espectáculo
fue servida por algunos fragmentos del poema “Hay un país en el mundo” del
poeta nacional, Pedro Mir y presentó clásicos de la discografía criolla como
“Ojalá que llueva café”, la canción “Por Amor” y el merengue “Compadre Pedro
Juan”.
Grupos folclóricos danzaron
bajo el influjo de los ritmos autóctonos como el de palos y atabales.
Los protagonistas en el
escenario fueron los cantantes Maridalia Hernández, Sonia Silvestre, Xiomara
Fortuna, Milly Quezada, Fefita La Grande, Roldán, Niní Caffaro, Sergio Vargas,
Eddy Herrera, Joe Veras, Zacarías Ferreira, El Prodigio y Francisco Ulloa.
ALEGRÍA Y COLORIDO
La música, la danza, el
folclor y la belleza de los personales del carnaval dominicano dijeron
presente. Todos los géneros musicales desfilaron por el espectáculo
panamericano. Entre poema y poema la música llenaba el lugar. Un grandioso
rompecabezas humano dio vida a la imagen de la Virgen de la Altagracia en un
momento. En otra oportunidad, una gigantesca y colorida mariposa avistó el
lugar en medio de un mar lleno de cantaoras que hacían vibrar el campo
deportivo.
Mientras los merengueros
interpretaban sus últimas estrofas, la antorcha llegó al estadio en las manos
de Donato Vásquez. La expectativa aumentaba con relación a quién y cómo se
encendería el pebetero. El fuego panamericano pasó luego por la posesión de
glorias deportivas como San Lázaro de la Cruz, Mario Álvarez Soto, Joan Guzmán,
Pedro Martínez y Juan Marichal.
Tomada de El Listín Diario
Marichal entregó la
antorcha al niño Alfonseca Pujols, quien con su bate simuló un swing perfecto
que llevaría el fuego hasta el pebetero, disfrazado de anáfe. El momento más
grande y más emocionante de todos estaba consumado.
Publicar un comentarioDefault CommentsFacebook Comments