Leonel Fernández acusa PRSC y PRM de aliarse a DM para lograr primarias abiertas
https://www.elvalleinformativo.com/2018/08/leonel-fernandez-acusa-prsc-y-prm-de.html
SANTO DOMINGO…..El
expresidente Leonel Fernández acusó a los partidos Reformista Social Cristiano
(PRSC) y Revolucionario Moderno (PRM) de aliarse a Danilo Medina para facilitar
la aprobación de la Ley de Partidos y una eventual reforma constitucional que
permitiría la repostulación del actual mandatario.
En un artículo publicado
este martes en el Listín Diario, explicó que “en círculos legislativos se
esparce el rumor de que la variación reformista se debió a presiones
provenientes de fuerzas externas que podían poner en peligro hasta su propia
supervivencia como organización política”.
Agregó que “dentro de las
negociaciones llevadas a cabo, se ha acordado que un grupo de diputados del PRM
se ausente de la ‘histórica’ sesión de este martes, para, de esa manera,
reducir la cantidad de las dos terceras partes de los presentes que se requiere
para la aprobación de la ley de partidos”.
A continuación el texto
titulado “Un día decisivo para la democracia”:
En el día de hoy, la
fortaleza de la democracia dominicana será puesta a prueba, al conocer la
Cámara de Diputados de la aprobación del Proyecto de Ley de Partidos,
Agrupaciones y Movimientos Políticos.
Eso está precedido por la
adopción, el pasado jueves, 2 de agosto, del informe emanado de la Comisión
Especial, creada por la cámara baja, a los fines de procurar su aprobación por
la vía del consenso entre las diferentes fuerzas políticas representadas en el
Congreso Nacional.
Luego de 18 reuniones de
dicha comisión y tres adicionales de los presidentes del Senado y de la Cámara
de Diputados, en las que se produjeron acuerdos en diferentes aspectos del
referido proyecto de ley, hubo uno, el relativo a lo consignado en los
artículos 37 y 42, concernientes a la modalidad de escogencia de los candidatos
a cargos de elección popular, en los cuales no fue posible arribar a un
consenso.
En la subcomisión formada
para la búsqueda de una redacción pactada de los artículos 37 y 42, el consenso
pereció, al producirse un sorpresivo cambio, de último momento, por parte de la
representación del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), que resultó en
una decisión precaria de tres votos a favor y dos en contra.
La Comisión Especial, por
su parte, al reunirse el pasado jueves, 2 de agosto, se manifestó en la misma
polarización que la anterior, con una estrecha votación de siete a favor y seis
en contra.
En círculos legislativos se
esparce el rumor de que la variación reformista se debió a presiones
provenientes de fuerzas externas que podían poner en peligro hasta su propia
supervivencia como organización política.
En la aprobación, por parte
del Senado, del Proyecto de Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos
Políticos, se había establecido que los candidatos a cargos de elección popular
serían escogidos, de manera única, mediante la celebración de elecciones primarias
abiertas y simultáneas, organizadas y supervisadas por la Junta Central
Electoral.
Esa decisión del Senado se
encontró con el rechazo generalizado de las autoridades de la Junta Central
Electoral; de 24 partidos políticos; de las organizaciones empresariales; de
las iglesias católica y evangélica; de las organizaciones de la sociedad civil;
y de los principales medios de comunicación.
Ante esa situación, el
Presidente de la República envió una carta a los presidentes de ambas cámaras
del Congreso Nacional, en la que, al reconocer que no contaría en la cámara
baja con el respaldo de las dos terceras partes de los votos requeridos para su
aprobación, solicitaba que, mediante la búsqueda del consenso, se explorasen
opciones alternativas a las de primarias abiertas y simultáneas.
Naufragio del consenso y de
la opción alternativa
Ante la misiva del
Presidente de la República, se suscitó una expectativa de posibilidades de
acuerdo entre todos los sectores representados en el Congreso Nacional; y de
inmediato se activó un mecanismo de diálogo bicameral, encabezado por los
presidentes de ambas cámaras.
Ese diálogo,
lamentablemente, culminó en el fracaso. Eso así, debido a que se intentaba
imponer, como opción o por vía indirecta la misma fórmula, de primarias
abiertas y simultáneas, que no fue posible sustentar por la vía directa, como
había aprobado el Senado.
Posteriormente, en el marco
de la Comisión Especial, los 11 partidos que integran el bloque opositor,
sometieron una propuesta que calificaron como “Propuesta desde la Oposición
para el Establecimiento de un Sistema Electoral Realmente Democrático”, también
conocida popularmente como “la propuesta del librito”.
En dicho texto, el bloque
de partidos de oposición, al referirse al tema de las primarias, alegó que:
“cada partido debería decidir el método de elección de sus candidaturas
internas o a cargos de elección popular de acuerdo con lo establecido por sus
propios estatutos y de acuerdo con la ley”.
También, que “las
primarias, o cualquier método escogido por los partidos, deberán ser
voluntarias, simultáneas, vinculantes, con el padrón de cada partido y ser
supervisadas y con apoyo logístico de la Junta Central Electoral…”.
A pesar de divergencias en
algún punto específico de esa propuesta, en general dicho planteamiento
facilitaba la búsqueda del consenso en el marco de respeto a la Constitución,
ya que, de alguna manera, también recogía el espíritu de la propuesta inicial
de la Junta Central Electoral.
Sin embargo, en forma
extraña, el PRM, que se había convertido en garante frente al bloque de
partidos opositores de sustentar dichas propuestas, se alejó de las mismas; y
adoptó una presunta flexibilización, que consistía en permitir que cada partido
decidiera el método, modalidad y padrón a ser utilizado por cada organización
política en sus elecciones primarias.
Con esa nueva actitud, de
que cada partido escogiese el tipo de padrón, el PRM no solo se distanciaba del
bloque opositor, sino que se convertía en el actor principal en la
introducción, por vía indirecta, del mecanismo que se procuraba evitar mediante
la búsqueda de alternativas, como es el de las primarias abiertas y
simultáneas, ahora dejada como opción de cada partido.
¿Por qué cambiaba de
postura, de manera tan abrupta, el PRM? ¿Cuáles fuerzas, internas y/o externas,
estaban incidiendo para ese cambio de actitud?.
Hasta ahora, no resulta del
todo claro. Pero lo cierto es que al introducir ese nuevo elemento, el PRM
sembró la semilla de la discordia y la implantación del germen de naturaleza
inconstitucional sobre lo cual, en el día de hoy, tendrá que discernir la
Cámara de Diputados.
A la variación de la
posición del PRM, se le añadió, también en forma desconcertante, la ruptura del
PRSC con el consenso opositor plasmado en “el librito”.
En la nueva postura, el
partido del gallo colorao contribuyó a reactivar un elemento del debate que
hasta entonces no había encontrado respaldo; y es el de que fuesen los
organismos superiores de cada partido y no la totalidad de sus miembros, como
constitucionalmente debe ser, los que decidiesen la modalidad de elección y el
padrón a utilizar por cada organización política en la elección de sus
candidatos a cargos de elección popular.
La aritmética de la
democracia
Desde la Segunda Guerra
Mundial, con el desembarco de las tropas aliadas en Normandía, el día D se ha
considerado como un día decisivo. Hoy es un día D para la democracia
dominicana.
Es un día decisivo en razón
de que los escogidos como representantes del pueblo tendrán que decidir entre
los intereses particulares de algunos miembros de las cúpulas de los partidos
(de eso que Robert Mitchels calificó como la oligarquía de hierro de los
partidos); y el interés nacional, el respeto a la Constitución y el
fortalecimiento de las instituciones democráticas.
Frente a ese dilema, en
principio, la actual correlación de fuerzas en la Cámara de Diputados impediría
que las primarias abiertas y simultáneas, introducidas como opción o por vía
indirecta, sean aprobadas.
La razón de eso se debe a
que los sectores que propugnan por este propósito no cuentan con las dos
terceras partes de los votos requeridos por el artículo 112 de la Constitución
para aprobar las leyes orgánicas como es la Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos
Políticos.
Con la reciente suma de los
11 votos del partido reformista, los promotores de la opción de primarias
abiertas y simultáneas contarían con 101 votos. Todavía les faltarían 26 para
obtener los 127 votos requeridos para aprobar la referida ley de partidos
políticos.
Sin embargo, en el Congreso
Nacional circula con fuerza la especie de que se produciría una fragmentación
en la votación de los 50 diputados del PRM. Por un lado, hay 17 diputados que
corresponden a la tendencia minoritaria de esa agrupación política que votarían
a favor de las primarias abiertas y simultáneas como opción de los partidos
para la escogencia de sus candidatos a cargo de elección popular.
Por otro lado, se susurra
por los pasillos que hay otro grupo de diputados, que forman parte de la otra
tendencia perremeísta, que presuntamente ya habrían sido “persuadidos” por
fuerzas externas, a los fines de obtener la aprobación de la opción de
primarias abiertas y simultáneas.
Más aún, es de dominio
público, que dentro de las negociaciones llevadas a cabo, se ha acordado que un
grupo de diputados del PRM se ausente de la histórica sesión de este martes,
para, de esa manera, reducir la cantidad de las dos terceras partes de los
presentes que se requiere para la aprobación de la ley de partidos.
La opinión pública deberá
estar atenta a la pizarra de votación de la Cámara de Diputados y a las
ausencias injustificadas que eventualmente pudiesen tener lugar. Así, podrá
verificarse quiénes, realmente, estarán a la altura de sus sagrados compromisos
con la defensa de la Constitución.
Ante la necesidad de contar
con una Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, que estuviese en
armonía con nuestra Carta Magna y sirviese de instrumento para el
fortalecimiento de la institucionalidad democrática, lo ideal es que la misma
hubiese podido ser aprobada con el consenso de todos los sectores involucrados.
Desafortunadamente, no será
así. Pero aún confiamos que los integrantes de la Cámara de Diputados tendrán
suficiente capacidad de discernimiento para impedir que intereses ocultos, de
corto plazo, provoquen la extinción del sistema de partidos y la muerte de la
democracia, en el mediano y largo plazo.
almomento.net

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