huties lanzan misiles hacia Israel en respúesta a la agresion contra Iran
Este sábado, los rebeldes hutíes anunciaron que han
efectuado su primer lanzamiento de misiles balísticos contra Israel, en el
marco de la guerra desatada contra la República Islámica, y prometieron
continuar su ofensiva hasta que "cese la agresión contra todos los frentes
de resistencia".
Analistas y fuentes diplomáticas coinciden en que una
entrada de los hutíes en el conflicto podría replicar en el estrecho de Bab el
Mandeb, otro punto estratégico que une el mar Rojo con el golfo de Adén, el
mismo efecto de estrangulamiento que Teherán ya ha logrado en el golfo Pérsico.
The Wall Street Journal recuerda que los hutíes ya
"paralizaron" el tráfico por el mar Rojo durante una buena parte de
dos años, obligando a muchas navieras a evitar el canal de Suez y a desviar sus
rutas alrededor del cabo de Buena Esperanza. Este viernes, el grupo elevó el
tono, asegurando que sus "manos están en el gatillo para una intervención
militar directa".
Adam Baron, especialista en Yemen y el Golfo, señaló
al diario que, una eventual entrada de los hutíes en la guerra "eleva
realmente las apuestas", pues "arrastra al canal de Suez y a los
egipcios, e implica más a Arabia Saudita".
Un reciente análisis de Atlantic Council dibuja tres
posibles escenarios de intervención de los hutíes en la guerra que enfrenta a
Estados Unidos e Israel con Irán, cada uno con niveles de riesgo distintos,
tanto para el movimiento yemení como para la estabilidad regional:
Reanudar ataques contra Israel: riesgo bajo y alto
impacto simbólico. El escenario considerado de menor riesgo inmediato para los
hutíes pasaría por reanudar sus ataques con misiles y drones contra el Estado
hebreo.
Durante la guerra de Gaza, el grupo demostró que puede
penetrar el espacio aéreo israelí, causando decenas de víctimas y daños,
incluidos impactos en el aeropuerto Ben Gurión. Una vuelta a ese patrón
desencadenaría, previsiblemente, nuevos bombardeos israelíes sobre Yemen.
Volver a golpear la navegación en el mar Rojo: palanca
económica, riesgo con Arabia Saudita. Esta opción pondría en peligro la actual
distensión con Arabia Saudita. Desde su posición a lo largo del estrecho de Bab
el Mandeb, un cuello de botella marítimo clave, a los hutíes les resulta mucho
más fácil perturbar el tráfico que alcanzar Israel.
Según resalta el WSJ, el movimiento, que antaño era
visto como una milicia de montaña mal armada, ha demostrado en la última década
su capacidad para tomar Saná y otros grandes núcleos de población, así como
para resistir a una coalición árabe liderada por Arabia Saudita y Emiratos
Árabes Unidos.
Durante la guerra de Gaza, los hutíes lanzaron más de
un centenar de ataques contra barcos —incluidos petroleros— en el mar Rojo, y
dispararon misiles y drones hacia Israel. Pese al cese de fuego directo con
EE.UU., el grupo siguió atacando a Israel y a la navegación hasta la tregua de
Gaza de otoño de 2025, tras la que suspendió sus acciones. El tráfico en el mar
Rojo se ha recuperado desde entonces, pero sigue por debajo de los niveles
anteriores al 7 de octubre de 2023.
Hacerlo de nuevo en 2026 tendría un impacto aún mayor
y revestiría más riesgo: con Ormuz bloqueado y Arabia Saudita desviando parte
de sus exportaciones de crudo hacia el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, la ruta
alternativa pasa inevitablemente por la costa controlada por los hutíes y por
el estrecho de Bab el Mandeb, la 'Puerta de las Lamentaciones' en árabe, uno de
los principales cuellos de botella del comercio marítimo mundial.
Este paso, de apenas 29 kilómetros de ancho, conecta
el mar Rojo con el golfo de Adén y está situado entre Yemen, en la península
arábiga, y Yibuti y Eritrea, en el Cuerno de África.
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