María Dimitrova va por su sexto oro consecutivo antes de despedirse del karate ante su gente
Santo Domingo.-La estelar karateca dominicana María Dimitrova hizo historia este miércoles al conquistar la medalla de oro en la modalidad de kata individual femenino, alcanzando así su sexta presea dorada consecutiva en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Con una ejecución impecable
y de alta maestría técnica, la veterana atleta volvió a dominar el tatami para
consolidar su hegemonía absoluta en el evento regional.
Esta especialista en la
modalidad de kata (combate simulado) reitera que, tras competir individualmente
y por equipos, abandonará el tatami para siempre como deportista, y que su
mayor deseo es compartir esos momentos con los aficionados dominicanos.
“Este, definitivamente, es
mi último evento, me retiro. De verdad que lo quiero disfrutar, voy a dar lo
mejor de mí y cerrar ese capítulo de mi vida deportiva. No he tenido la
oportunidad de competir ante mi gente y estoy muy emocionada y con grandes expectativas”,
afirma a EFE Dimitrova.
Tras una sesión de
entrenamientos de casi dos horas, en la que repite una y otra vez las técnicas
de ataque y defensa propias de esa especialidad, Dimitrova destaca como líder
de dos jóvenes que la acompañarán en la kata por equipos.
Precisa en los movimientos,
sus expresivos ojos verdes complementan un nivel elevado de concentración
traducido en una sincronización que pareciera perfecta.
De pausa en pausa, la
multipremiada karateca levanta en brazos a su hija de algo más de un año que,
bajo el cuidado de un joven, ha pedido llevar a los entrenamientos para
disfrutar de una “sensación única” que le permite “recargar las baterías".
Está alojada en la villa y alejada de la niña y de su primer hijo, de casi
cinco años.
Dimitrova nació en Sofía,
Bulgaria, y se mudó con sus padres a República Dominicana a la edad de seis
años.
“El nivel del karate ha
crecido mucho”
Fue en Cartagena 2006 donde
Dimitrova empezó a tejer su cadena de cinco oros consecutivos en la cita
regional. El más reciente -el que consiguió en El Salvador 2023- fue el “más
difícil”, porque el nivel ha “crecido mucho” y son “muchas” las 'kateras' de
calidad que participan en los Juegos.
Publicar un comentarioDefault CommentsFacebook Comments