Francia intenta apagar las protestas con una medida que echa más leña al fuego
Paris------Mientras en las calles de Francia aún humean los destrozos del fin de semana, el presupuesto con el que el Gobierno pretende sanear las cuentas del país se ha quedado atascado en el Parlamento.
La votación prevista para
este martes sobre la parte de ingresos del proyecto de 2027 fue aplazada por los
miles de enmiendas que siguen pendientes en la Asamblea Nacional, según informa
LCP, el canal del Legislativo francés. Y el ajuste que tanto cuesta aprobar
amenaza con avivar el enfado que ya ha sacado a miles de personas a la calle.
Francia arde en protestas: a
qué se deben, qué se exige y qué está pasando
Como detalla LCP, al cierre
de la sesión de este lunes por la noche los diputados todavía tenían por
examinar algo más de 2.600 enmiendas solo en la parte de ingresos del proyecto
de ley de finanzas, centrada sobre todo en las disposiciones fiscales.
Debido a los plazos
constitucionales que rigen los textos presupuestarios, la Asamblea tuvo que
suspender temporalmente la tramitación del presupuesto del Estado para abrir el
debate sobre el presupuesto de la Seguridad Social.
A quién afecta el plan
presupuestario
El proyecto de ley de
finanzas del Estado para 2027, promovido por el Gobierno del primer ministro,
Sebastien Lecornu, se ha fijado como meta reducir el déficit público al 5 % del
PIB. Para ello, plantea un ajuste presupuestario de 54.000 millones de euros,
que combina medidas de ahorro y de aumento de ingresos, con el objetivo de
reducir el déficit desde el 5,4 % del PIB previsto para 2026.
Ese ajuste se repartiría
entre varios sectores de la población. Conforme a la CGT État, una organización
sindical del sector público, entre las medidas figura la congelación del punto
de índice para los empleados públicos, lo que equivaldría a una nueva caída del
salario real de los funcionarios.
Los pensionistas también
quedarían entre los principales afectados. El plan contempla congelar la
indexación de las pensiones superiores a 1.260 euros mensuales, además de
reducir determinadas ventajas fiscales para una parte de los jubilados.
A ello se sumarían medidas
que afectarían a los hogares con menos recursos, como la congelación de las
ayudas a la vivienda y de algunas prestaciones familiares.
El alcance del ajuste
también se extendería al ámbito sanitario. El proyecto prevé recortes en las
bajas por enfermedad y un freno del gasto en salud, algo que podría trasladar
más costos a los seguros complementarios y aumentar el riesgo de que los sectores
más vulnerables renuncien a parte de la atención médica.
¿Qué pasa con la segunda
economía de la UE?
La deuda pública del país
volvió a batir un récord al alcanzar los 3,595 billones de euros. Esto supone
un aumento de 59.600 millones de euros respecto al trimestre anterior y elevó
la deuda hasta el 119 % del PIB, el nivel más alto registrado hasta ahora en
relación con el tamaño de la economía francesa.
Buena parte de ese deterioro
fiscal se arrastra desde las grandes crisis de los últimos años. En 2018, tras
la revuelta de los 'chalecos amarillos', el Gobierno ya había desembolsado más
de 10.000 millones de euros en desgravaciones fiscales. Más tarde, en 2020, el
gasto público se disparó con la pandemia. Según el auditor estatal Cour des
Comptes, las medidas anticrisis contra la pandemia adoptadas entonces costaron
alrededor de 190.000 millones de euros. A ello se sumaron otros 72.000 millones
durante la crisis energética, una cifra superior a más de un año de gasto en
defensa.
De acuerdo con Bloomberg,
estas medidas contribuyeron al deterioro de las finanzas públicas francesas.
Paralelamente, Macron perdió la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional tras
las elecciones legislativas de 2022, mientras que los comicios anticipados de
2024 agravaron la fragmentación parlamentaria.
Un calendario al límite
LCP señala que el debate del
presupuesto del Estado no podrá retomarse hasta después de la deliberación
sobre la Seguridad Social. Con tantas enmiendas aún pendientes, los diputados
necesitarán sesionar durante días y noches antes de poder llegar a una votación,
que además podría terminar en un rechazo y llevar el proyecto al Senado,
detalla.
Ese atasco deja sobre la
mesa varias salidas extraordinarias. Entre ellas figura el recurso al artículo
49.3 de la Constitución, que permitiría al Gobierno modificar y sacar adelante
el texto a riesgo de exponerse a una moción de censura.
Más adelante, a partir del
18 de diciembre, el Ejecutivo también podría recurrir a una ordenanza
presupuestaria, un mecanismo inédito que permite aprobar el presupuesto sin
votación si el Parlamento no se ha pronunciado dentro del plazo constitucional
de 70 días.
Todo ello se produce a pocos
meses de las elecciones presidenciales de 2027, en un clima ya marcado por
protestas y tensión social. De acuerdo con Le Monde, la presentación del
presupuesto del Gobierno terminó en un "doble fracaso", al no convencer
ni a los parlamentarios ni a unos mercados cada vez más escépticos.

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