CARTA PUBLICA A MONSEÑOR JOSE DOLORES GRULLON ESTRELLA
https://www.elvalleinformativo.com/2013/01/carta-publica-monsenor-jose-dolores.html
San Juan de La Maguana, San Juan, R. D.
31 de enero del 2012.
Monseñor José Dolores Grullón Estrella,
Obispo de la Diócesis de San Juan,
Su muro de Facebook.
Monseñor Grullón Estrella:
Le comunico por este medio, que en vista de que me he enterado que usted esta construyendo una guardería infantil para los hijos de ciertos privilegiados en los terrenos de la Villa Olímpica del Complejo Deportivo José Altagracia Puello, olvidando el compromiso asumido frente a la comunidad de Jinova, Municipio de Juan de Herrera, que en fecha 20 de febrero del 2005 anunciamos conjuntamente con el sacerdote católico Leoncio Díaz (el padre Ramoncito), de la parroquia de Jinova, LA DISPOSICION DE DONARLE UNOS TERRENOS DE MI MADRE, FALLECIDA EL 22 DE ENERO DEL 2005, para la construcción de un proyecto para beneficio de los niños de las calles de la provincia San Juan, proyecto que denominamos HOGAR-ESCUELA DIVINO NIÑO JESUS. Entonces hemos puesto en manos del sacerdote católico Leoncio Díaz (el padre Ramoncito) tales terrenos, pero nunca fue con la intención de que por tiempo indefinido fuesen usufructuados. Ocho años han transcurrido, y ya resultan ser demasiados para seguir esperando: ¡Ya basta!
Dadas las circunstancias que nos llevan a observar su comportamiento en torno a tan grave problema social como lo es ver en nuestras calles niños y hasta niñas privados(as) de un presente y un futuro digno, exigimos lo siguiente:
INMEDIATAMENTE, SOLICITAMOS QUE EL PADRE RAMONCITO SEA INFORMADO POR USTED DE QUE YA NO PODRA CONTINUAR USUFRUCTUANDO DICHOS TERRENOS, PORQUE LA INTENCION DE DONARLO A LA DIOCESIS DE SAN JUAN YA NO EXISTE.
Hemos decidido gestionar con organizaciones internacionales que sí podrán desarrollar un proyecto que favorezca a esos niños, niñas y adolescentes de las calles de San Juan que tanto dolor e indignación nos causan dada la injusticia social al negarles el derecho a educarse, alimentarse y a disfrutar también del derecho a la salud que establece la Carta Magna. Repudiamos la inobservancia de autoridades, que como usted dejan de lado a esas indefensas criaturas para dedicarse a proyectos pecuniarios; donde interponen los intereses monetarios a la condición humana.
Atentamente,
Ana Josefa Gil Mateo.
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