Guía del ex izquierdista
https://www.elvalleinformativo.com/2014/04/guia-del-ex-izquierdista.html

Por ANULFO MATEO PÉREZ
Las expresiones “derecha” e
“izquierda” surgieron hace más de un siglo en el parlamento francés y en otros,
como la Duma en Rusia, donde quienes apoyaban la monarquía se sentaban al lado
derecha y a los que se oponían a ella se sentaban del lado izquierdo del
pasillo central.
En Rusia, los bolcheviques
ocupaban el lado izquierdo del pasillo del parlamento y los mencheviques el de
la derecha, y desde esas equidistancias expresaban sus opiniones y
confrontaciones en torno a los más candentes temas de la política, la economía
la filosofía.
Para algunos, el término
“izquierda” es sinónimo de radical, revolucionario, socialista y comunista. El
de “derecha” lo es de conservador, reaccionario, capitalista e imperialista.
Estos dislates, en algunos casos, son compartidos por los que carecen de una
formación política integral y por quienes conocedores de ellos, pretenden
confundir a incautos.
Muchos “izquierdistas” han
devenido en derechistas consumados; en sujetos que luego de un “mea culpa”, han
terminado negando las ideas que decían defender para colocarse en posición nada
edificante, acompañadas por lo general con prácticas alejadas de la ética
política y haciendo compañía a los que ayer fueron blancos de sus críticas y
accionar.
Se “limpian” de sus
“pecadillos de juventud” a los ojos de los responsables de la desgracia del
país. Se guían de aquella reflexión maniqueísta de que “se es imbécil a los 20
sino se es radical; se es imbécil si se sigue siéndolo”; que se pasa “de
incendiario a los 20 a bombero a los 40”. Es decir, que se tuvo una juventud
agitada antes de llegar a la edad de la razón.
Hablan del “fracaso” del
socialismo; no se refieren a Fidel, sino a Castro y le anteponen el término de
dictador en sustitución al de compañero. Para ellos, Chávez no es un
revolucionario, sino un “loco populista”, con vocación despótica.
La falta de libertades en
Estados Unidos y la docilidad de la gran prensa a los mandatos de Bush, son
resultados del terrorismo, mientras a las medidas de seguridad de Cuba y
Venezuela frente al imperio, la califican de “atentado a la libertad”.
Estos especímenes
arrepentidos, son dados a descalificar al Estado, y lo etiquetan de ineficaz,
burocrático, corrupto y corruptor, en contraposición a la economía “privada” y
al “mercado”, con su dinamismo y capacidad de innovación tecnológica.
A los que mantienen las
ideas de un país libre, independiente, soberano y con justicia social les
llaman delirantes, “termocefálicos”, atrasados, fanáticos, fundamentalistas y
otros calificativos despectivos.
Los ex izquierdistas, nunca
fueron revolucionarios. No desbordaron los límites del resentido social… del
rebelde sin causa; su problema es trascender, hacer su “revolución” personal,
escalando hasta donde el sistema de injusticias y privilegios del “capitalismo
salvaje” y decadente se lo permite, usando las malas artes que ayer impugnaban.
Por todo eso, y mucho más,
guardan silencio o justifican que una obra de arte del entrañable y siempre
recordado Silvano Lora, sea destruida en el recinto de la Universidad Autónoma
de Santo Domingo, para plasmar un “mamotreto” en su lugar, que resalta la
figura de Joaquín Balaguer. Gente desvergonzada que se empeña, sin lograrlo, en
borrar la historia y todo vestigio de dignidad y decoro.
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