COMPROMISOS DEL PRESENTE
https://www.elvalleinformativo.com/2017/05/compromisos-del-presente.html
Por Roberto Rosado
Fernández
La idea de crear un
ambiente favorable para las relaciones interpersonales e interinstitucionales
siempre es fundamental para el desenvolvimiento adecuado de las sociedades.
Para ello es necesario asumir compromisos.
Tres componentes
estructurales garantizan que estas relaciones se produzcan sin mayores
contratiempos, la familia, la Escuela y los Medios de Comunicación.
A la familia se le confiere
la honrosa responsabilidad de inculcar valores que bien orientados desarrollan
en el ser humano, a temprana edad, comportamientos que le servirán de soporte
para su vida futura.
Hacerle, desde el hogar,
honor a la vieja frase o sentencia de
que “como anda la familia, anda la sociedad “garantiza que los futuros
hombres se conduzcan por el sendero correcto y puedan introducirse en su
próximo entramado social con unos comportamientos ya adquiridos y bien
definidos que le permitirán con mayor facilidad asimilar los que se le ofrecerá
en la escuela.
La Escuela es el
mecanismo al que le corresponde ordenar
y sistematizar los aprendizajes que se traen desde el hogar y los que recogen
en el medio circundante.
La tarea fundamental y
esencial de la Escuela es crear las condiciones para incorporar esos
comportamientos con los que se han concebido para ser desarrollados a partir de
su ingreso en el mundo escolar.
La formación de un ser
crítico, democrático, solidario, colaborador y agente y productor de cambios,
es solo una parte de la flexibilidad que ofrece el currículo que rige el sistema educativo dominicano
vigente, el cual debe ser trabajado con el mayor de los cuidados como garantía
de que las particularidades se puedan tomar en cuenta sin menoscabo del
desarrollo sistemático de lo planeado en procura de que se logren los
aprendizajes requeridos para, a su vez, insertarse en una sociedad cada vez más
exigente y para la que se necesita mucha fortaleza en los programas formativos
que permitan, por demás, resistir las embestidas cada vez mayores de los anti valores que se promueven cada día,
a través de los medios de comunicación y que contraponen los adquiridos en el
hogar, así como los trabajados en la escuela.
El componente de los MEDIOS
DE COMUNICACIÓN, o el llamado PODER MEDIATICO, es el más delicado, pues, al no
obedecer a un programa coordinado con la escuela y otras estructuras del
Estado, ni tener control de la oferta a difundir a la ciudadanía a través de
sus medios, así como tener más alcance que la escuela, llegar a mas hogares,
penetra con mayor facilidad a la sociedad provocando y promoviendo en ese
consumidor masivo comportamientos contrarios a los que se enseñan en el hogar y
la escuela.
La resultante de esos
comportamientos es una sociedad que prefiere lo extraño, todo lo que viene de
fuera sin medir las consecuencias, haciendo cada vez más difícil su vida y generando contratiempos en todos los
que hacen vida en su entorno.
El gran perdedor de todos
estos entuertos es el futuro hombre,
arropado por un individualismo, tan pronunciado, que a nadie le importa lo que
le pasa al otro aunque forme parte de su propia familia o de su entorno.
Eso se traduce al resto de
la sociedad creando un ser solitario, incapaz de sufrir los males de los demás
y de animarse a dar algún servicio que contribuya a la solución de algún
problema que afecte a sus conciudadanos.
Unir estos componentes,
como tarea del ESTADO, es la urgencia de la presente generación. Eso garantiza
mejores relaciones entre los seres humanos, mayor solidaridad y un futuro con
menos contratiempos de los tantos que ocurren a la generación presente.
Es el momento de revertir
la situación que se presenta hoy con el solo hecho de unir las instituciones en
un solo propósito, fortalecer las relaciones interpersonales e
interinstitucionales para disminuir
tantos desequilibrios que desvalorizan la sociedad de hoy.
El autor es profesor UASD,
San Juan de la Maguana

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