IRRESPETO EN LAS ESCUELAS
https://www.elvalleinformativo.com/2017/07/irrespeto-en-las-escuelas.html
Por Roberto Rosado Fernández,
Mueve a preocupación lo que
está ocurriendo en las escuelas últimamente. La relación entre profesores y
alumnos no está obedeciendo a las normas de comportamiento establecidas en
nuestras leyes, principalmente la Ley 66,97 que rige todo el Sistema Educativo
Dominicano.
El respeto es un valor que
permite que el hombre pueda reconocer, aceptar, apreciar las cualidades del
prójimo y sus derechos. Es decir, el
respeto es el reconocimiento del valor propio y de los derechos de los
individuos.
De acuerdo con el
diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, el respeto está
relacionado con la veneración o el acatamiento que se hace a alguien. El
respeto incluye miramiento, consideración y deferencia.
No solo se manifiesta hacia
la actuación de las personas o hacia las leyes, también es el reconocimiento
del valor propio y de los derechos de los individuos y de la sociedad. También
se expresa hacia la autoridad como sucede con los alumnos y sus maestros o los
hijos y sus padres.
Sin respeto no hay paz, no
hay armonía, no hay solidaridad, todo es un caos, todo es conflicto. La falta
de respeto debilita la familia, debilita la escuela y toda la sociedad. Evita
el sentimiento positivo, el aprecio, la veneración y el reconocimiento por una
persona o cosa.
Podemos decir que el
respeto es uno de los valores morales más importantes del ser humano, pues es
básico para lograr una armoniosa interacción social. Esta razón obliga a que el
respeto deba de ser mutuo, por eso debe aprenderse.
No es necesario estar de
acuerdo en todo y con todo para que haya respeto, solo hay que evitar la
discriminación, ni ofender a las personas por su forma de vida.
Respetar es también ser
tolerante con quien no piensa igual que tú, con quien no comparte tus gustos,
con quien no comparte tus intereses. El
respeto a la diversidad de ideas,
opiniones y maneras de ser es un valor supremo en las sociedades modernas que
aspiran a ser justas y a garantizar una sana convivencia.
Refiriéndose al respeto en
la escuela, Hilda Fingermann señala. “El
respeto es un valor en cualquier relación social, y en la escuela las
relaciones interpersonales, y por lo tanto las situaciones donde se respeta o
no a la otra persona, ocurren entre alumnos, entre docentes, entre directivos y
docentes, directivos y alumnos, preceptores y docentes, preceptores y alumnos,
padres y docentes. También el respeto se manifiesta ante la institución escolar
en general y hacia el edificio en particular.”
Una escuela donde no prima el
respeto será un lugar donde la convivencia resultará caótica, y enseñar,
prácticamente imposible.
En ese sentido la citada
autora argumenta,” Aunque esto parezca natural, es frecuente que las faltas de
respeto se presenten en los establecimientos escolares y que se violen las
normas de convivencia. Será responsabilidad de maestros y directivos hacer
cumplir las reglas, negociar democráticamente, escuchar, pero siempre
estableciendo límites claros, pero siempre respetando, ya que el respeto se
enseña siempre desde el ejemplo,”
Desde esta perspectiva el
respeto en las aulas es completamente esencial para formar y moldear individuos
que sepan respetar al resto de personas en un futuro.
Recordar que cuando
respetamos a alguien estamos demostrando que vemos a esa persona tan valiosa o
más que nosotros. Cuando somos respetuosos estamos trabajando también valores
como la empatía, la sensibilidad y la atención.
El hogar y la escuela
tienen la gran responsabilidad de inculcar estos valores al ser humano desde
temprana edad. Los padres deben fomentarlo desde el momento mismo que llegan al
mundo sus vástagos. La escuela es el segundo lugar donde se fomenta el respeto
a los demás, ella recibe un niño con unas experiencias previas, las que debe
moldear a la luz de los criterios éticos y morales que prevé el currículo
concebido para la enseñanza.
El Área de Orientación de
cada centro escolar tiene la gran tarea de programar acciones en base a
estrategias bien concebidas para ir gradualmente inculcando estos valores que
deberán servir para la formación integral de cada individuo para que sirva
eficientemente a la sociedad.
Estas previsiones
disminuyen las acciones conflictivas que a diario ocurren en la escuela de hoy
donde están envueltos alumnos y profesores. Así la escuela recobra su
credibilidad como institución formadora y vuelve a ser la institución a la cual
la sociedad le confía la formación de sus hijos sin el temor de que puedan
perder la vida por la falta de seguridad que se ha trasladado al espacio
escolar desde las inseguras calles de la República Dominicana.
El autor es profesor U.A.S.D, San Juan de la Maguana.

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