¿Estás enojado(a) con Dios?




¿Por qué les pasan cosas malas a buenas personas? ¿Por qué hay tanta injusticia en este mundo?

Y  sabemos que Dios  hace que todas las  cosas cooperen para el bien de los que le  aman y son llamados  según el  propósito que  el tiene para  ellos. Romanos  8:28


La Vida es Injusta

La Biblia nos dice que Dios obra TODAS las cosas para el bien de quienes le aman (Romanos 8:28). Pero, en realidad, vemos que aún las personas a las que consideramos “buenas personas”, basados en nuestros estándares humanos, les suceden cosas malas; un accidente trágico, la pérdida del empleo, una muerte inesperada o injusta, una traición en una relación, un robo, y así la lista podría seguir.

Estas son situaciones difíciles para cualquiera. Algunos de nosotros nos enojamos con Dios porque Él permite que estas cosas malas sucedan y nos sentimos defraudados por Dios. Este sentimiento es real. Y aún los creyentes y seguidores que están comprometidos con Jesús lo experimentan.

Dios es Justo

El pecado en nuestro mundo hace que sea difícil entender al mundo como Dios quisiera que sea. Cosas malas les suceden a “buenas personas” y las “buenas personas” a veces permiten, o incluso hacen, cosas malas. A veces, hasta nos preguntamos, ¿por qué la vida no es más fácil? ¿Por qué Dios haría un mundo en donde cosas horribles pasan? Tal vez te sientas muy enojado(a) con Él. Pero la injusticia existe por el pecado. La Biblia nos dice que Dios creó a las personas “para Su Gloria” (Isaías 43:7).

El Señor ama la justicia (Isaías 61:8) pero Él aborrece el pecado. No podemos esperar entender a Dios, ni nuestro lugar en el mundo, sin entender que Él es justo, santo y lleno de amor. Las cosas malas suceden, sin embargo, Dios "no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan” (2 Pedro 3:9). El propósito del Creador era ”que las naciones buscarán a Dios” (Hechos 17:27a).

Después que el pecado entró en el mundo, Él reveló parte de Su plan, enseñándonos a obedecer: “(La Ley) fue añadida a la promesa para mostrarle a la gente sus pecados” (Gálatas 3:19). Las personas no pueden ser justificadas solamente por la Ley, sino por fe: “Así que la ley vino a ser nuestra guía encargada de conducirnos a Cristo, para que fuéramos justificados por la fe” (Gálatas 3:24).

Confía en Dios, No en el Mundo

La muerte injustificada de Jesucristo, el Hijo de Dios justo, quien vivió una vida libre de pecado, pagó el castigo de los pecados de todos nosotros (personas injustas). “Dios tomará en cuenta nuestra fe como justicia, pues creemos en Aquel que levantó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor” (Romanos 4:24).

Es por eso que confiamos en el Señor como nuestro Salvador – Él pagó el precio; nosotros simplemente aceptamos el regalo por fe. El mundo nos dice que debemos estar enojados con el Creador que permite que cosas malas nos sucedan, pero Dios dio todo (en la muerte de Su Hijo, Jesús) para mostrarnos Su amor y Su justicia.

A lo mejor algo te pasó (o está pasando) y estás enojado(a) con Dios y le estás culpando por ello. Esos sentimiento en contra de Dios solo crean una separación entre Él y tu. Solamente te lastiman a ti y tu caminar con Dios, y el plan que Él tiene para tu vida. ESTE es el momento de volver a Dios. Él no te ha dejado. Párate firme en Su promesa de obrar todas las cosas para tu bien (Romanos 8:28).

Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de los que lo aman y  sean llamados según el propósito que él tiene para ellos. Romanos 8:28

Rec.  Pedro A. Segura

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