Escuela, celulares y los cretinos digitales

 

Euri Cabral

El Ministerio de Educación de Francia decidió que a partir del 1 de septiembre, se prohíbe el uso de teléfonos celulares en las escuelas. Igual medida, de forma total o parcial, se ha tomado en otros países, como China, Holanda, Nueva Zelanda, Finlandia, Letonia, México, Portugal, Suiza, Bélgica, España, Suiza, Reino Unido y una larga lista más, que de acuerdo a la ONU ya supera los ochenta países.

En los momentos actuales, en el mundo se está dando una creciente tendencia de reducir el tiempo de uso de las pantallas de nuestros alumnos y alumnas en sus aparatos digitales, debido a que eso está llevando a la creación de una sociedad llena de “cretinos digitales”, tal y como les llama genialmente el intelectual francés Michel Desmurget, a esa generación de jóvenes que por estar todo el tiempo metido en la pantalla de sus aparatos digitales, están perdiendo la capacidad de aprender a leer, a pensar y a razonar.

Desmurget es doctor en neurociencia y director del Instituto Nacional de la Salud y la Investigación médica en Francia. Cursó estudios en el MIT de Boston y en la Universidad de California. Ha sido un crítico severo de la nueva realidad creada por el abandono de la lectura y los libros en nuestros niños y jóvenes, para dejarlos vivir idiotizados por sus celulares. Sus críticas están contenidas en dos fabulosos libros, “La fábrica de cretinos digitales” y “Más libros y menos pantallas- Cómo acabar con los cretinos digitales)”, dos obras de mucha demanda.

Desmurget enfrenta de forma directa la teoría del intelectual estadounidense Marc Prensky, quien dijo en el 2001 que los jóvenes de este tiempo son “nativos digitales” y tienen la facilidad de acumular y procesar mucha información por el entorno digital que lo rodea.

Para Desmurget esos llamados “nativos digitales” están emigrando a ser “cretinos digitales”, es decir, una generación de estúpidos que, por el exceso de hora que pasan en las pantallas, pierden su capacidad de raciocinio, de abstracción y de razonamiento lógico.

Para Desmurget el consumo de dispositivos digitales (smartphones, tabletas, redes sociales, etc) por parte de las nuevas generaciones es “absolutamente brutal” y debe ser frenado. Para él se está creando una generación de “cretinos digitales”.

En su libro da uno datos que conmocionan: “A partir de los dos años de edad, los niños de los países occidentales se pasan casi tres horas diarias delante de las pantallas.

Entre los ocho y los doce años, esa cifra asciende hasta alcanzar prácticamente las cuatro horas y cuarenta y cinco minutos. Entre los trece y los dieciocho años, el consumo roza ya las seis horas y cuarenta y cinco minutos”.

Y afirma que, si esos datos se computan a nivel anual, la situación es mucho más preocupante y nociva: Los niños de educación infantil están casi mil horas anuales en sus pantallas digitales, esto es, más tiempo del que pasan en la escuela tomando clases.

En el caso de los alumnos de cuarto y quinto de primaria, duran mil setecientas horas en las pantallas, esto es, el doble del tiempo que van a las escuelas.

Y en el caso de los estudiantes de secundaria el tiempo en pantallas es de dos mil cuatrocientas horas, esto es dos veces y media el tiempo que reciben clases en sus escuelas. Concluye diciendo: “Si lo expresamos en proporción al tiempo diario en que los menores se encuentran despiertos, estaríamos hablando, respectivamente, de una cuarta parte, de una tercera parte y de un 40% de su jornada”.

Es necesario enfrentar esa realidad descrita tomando medidas en las escuelas y en nuestras casas, para que nuestros niños bajen el tiempo de uso de las pantallas digitales y retornen a los libros, a la lectura, al disfrute del saber y del conocimiento de manos de las grandes obras literarias, históricas, sociales, culturales, políticas y de toda índole.

Un primer paso sería que el Ministerio de Educación de la República Dominicana, al igual que más de ochenta países, tome la decisión de prohibir el uso de teléfonos celulares en las aulas de nuestras escuelas, liceos y colegios.

Existen otras medidas que Desmurget recomienda, especialmente para los padres y madres, pero de eso hablaremos en un siguiente artículo. Por el momento, hacemos un llamado al ministro de Educación, el amigo Luis Miguel De Camps, para que tome la valiente decisión de prohibir que nuestros alumnos y alumnas usen celulares en las escuelas y de esa forma, podamos evitar que sigan caminando a convertirse en “cretinos digitales”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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