Donald Trump estalla en ira por forma de pagos desarrollada por Banco Central de Brasil
Sao Paulo, Brasil------El sistema de pagos instantáneos Pix, desarrollado por el Banco Central de Brasil, se transformó en el eje de una disputa geopolítica con EE.UU., luego de que el Gobierno de Donald Trump lo señalara como una amenaza para empresas de su país y su modelo financiero.
Lanzado en 2020, Pix permite transferencias y pagos en
tiempo real mediante claves simples —como número de teléfono, correo
electrónico o código QR— sin necesidad de datos bancarios complejos. En pocos
años, superó los 170 millones de usuarios y se consolidó como el medio de pago
más utilizado en el país.
Su principal ventaja es el costo: las operaciones son
gratuitas para personas y tienen comisiones muy bajas para comercios, lo que lo
vuelve más competitivo que los sistemas tradicionales de tarjetas. Esto impacta
directamente en compañías como Visa y Mastercard, cuyo negocio depende de
cobrar por cada transacción.
El conflicto escaló a inicios de abril, cuando la
Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) incluyó a Pix en
su informe sobre barreras comerciales. Allí cuestionó que el sistema, al ser
operado y regulado por el Banco Central brasileño, genera una
"desventaja" para empresas estadounidenses.
Washington incluso advirtió en julio de 2025 que
podría aplicar sanciones bajo la Sección 301 de su legislación comercial, el
mismo mecanismo utilizado en disputas arancelarias con otros países. No se
trata solo de una crítica técnica, sino de una señal de presión económica.
Desde la Casa Blanca, la Administración Trump plantea
que Pix forma parte de un modelo estatal que altera las reglas del mercado y
perjudica a firmas estadounidenses. Según su visión, no es solo un problema
comercial, sino un desafío al liderazgo financiero de EE.UU.
La reacción del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula
da Silva, fue inmediata. El mandatario defendió el sistema como una herramienta
de inclusión financiera y soberanía, y aseguró que Brasil no modificará su
funcionamiento pese a las presiones externas.
La semana pasada, en un acto público, el mandatario
defendió el sistema y rechazó las críticas provenientes de EE.UU.: "El Pix
es de Brasil y nadie va a hacernos cambiar el Pix por el servicio que presta a
la sociedad brasileña".
Lula sostuvo, además, que el sistema, gestionado por
el Banco Central de Brasil, debe ser perfeccionado para ampliar su alcance, y
remarcó que su diseño busca inclusión financiera sin discriminar a empresas
extranjeras.
Desde el Gobierno brasileño también subrayan que otros
países —incluido EE.UU.— avanzan en modelos similares de pagos instantáneos, en
un intento por desactivar las acusaciones de competencia desleal, reportó
Agencia Brasil.
Detrás del choque aparece una discusión más amplia: si
el futuro de los pagos digitales estará dominado por infraestructuras públicas
abiertas, como Pix, o por redes privadas globales que controlen la
intermediación financiera.
Para analistas del sector, la preocupación de
Washington no se limita a las tarjetas. El avance de sistemas como Pix podría
reducir el uso del dólar en transacciones cotidianas y debilitar la influencia
de las empresas estadounidenses en el ecosistema financiero global.
"El modelo que propone Pix está relacionado 100 %
con políticas que quieren impulsar desde los BRICS, como reducir la dependencia
global del dólar o fomentar monedas locales", dijo a IproUP Cristian
Soragni, experto en banca digital y docente en la Universidad Católica
Argentina (UCA).

Publicar un comentarioDefault CommentsFacebook Comments