La minería: riqueza no explotada
No tenemos petróleo, pero tenemos algo más valioso. Minerales que se cotizan a altos precios en los mercados internacionales y no lo estamos aprovechando. Poseemos una rica variedad de minerales explotables, destacando en metales como oro, plata, ferroníquel, cobre, bauxita, tierras raras y zinc.
Además, el país explota
recursos no metálicos esenciales para la construcción e industria, como caliza,
yeso, sal, mármol y arcilla, junto a gemas preciosas únicas como el larimar y
el ámbar.
El falso concepto de que la
minería destruye el medio ambiente esta frenando el desarrollo del país. Es
completamente factible explotar la minería de manera responsable, entendida
como una actividad que minimiza el impacto ambiental, respeta a las comunidades
locales y cumple con la legalidad.
Requiere planificación
rigurosa, tecnologías de bajo impacto y el compromiso de las empresas y el
Estado para monitorear y garantizar la sostenibilidad ambiental.
Hay grupos que insisten en
boicotear proyectos mineros que pueden generarle al pais miles de millones de
dólares. Lo hacen sin conocer los detalles de los proyectos, las medidas de
mitigación ambiental o los beneficios que representa para millones de dominicanos.
El falso de toda falsedad
que la minería ponga en peligro nuestras cordilleras, bosques y acuíferos. Eso
hay que demostrarlo. Hay países donde la minería, más que destruir, ha generado
grandes beneficios ambientales, reforestando millones de hectáreas y aumentando
los caudales de agua.
Las exportaciones de
ferroníquel, cuando estaban en su apogeo en los años 80, llegaron a representar
el 16% de nuestras exportaciones y una de las fuentes más importantes de
divisas.
Las montañas desnudas hoy
están cubiertas de bosques. Más bosques que la que tenían antes de su
explotación. Actualmente, ese liderazgo lo tiene la Barrick Gold, con un oro
que se cotiza en los mercados internacionales en unos US$4.700 la onza Troy y
la plata a unos US$80 dólares la onza.
La plata esta tomado un gran
impulso por la alta demanda internacional y algunos analistas prevén que puede
llegar a más de 200 dólares la onza.
El fracking (o fracturación
hidráulica) genera una fuerte controversia debido a sus riesgos para el
ecosistema. Pero ha permitido acceder a reservas de gas y petróleo que antes
eran inalcanzables permitiendo la generación de miles de millones de dólares por
exportaciones de petróleo y gas y la total autosuficiencia energética de
Estados Unidos.
Y los oleoductos rompen
miles de kilómetros de montañas alrededor del mundo para evitar los peligrosos
estrechos: Ormuz, Malaca, Bad-al Mandad.
Europa se da golpes en la
cabeza por haber cerrado muchas plantas nucleares para producir energía por
presión de los ambientalistas y ahora están en medio de la crisis petrolera y
al borde de un colapso energético.
¿Qué vamos a hacer con las
tierras raras? ¿Nos las vamos a comer en el desayuno para que los
ambientalistas estén tranquilos? Podemos dar un gran salto en el desarrollo
económico y el bienestar de la población si hacemos lo correcto en materia de
explotación minera.
El presidente Luis Abinader
ordenó recientemente la detención inmediata de toda actividad de exploración
minera en el proyecto Romero, ubicado en la provincia de San Juan.
Esta decisión, que frena las
pretensiones de la empresa canadiense GoldQuest, responde a las presiones de
ciudadanos en la región sobre el impacto ambiental que eso puede tener en las
fuentes hídricas.
¿Pero eso está demostrado?
¿Dónde están los estudios ambientales? Si cancelamos todos los proyectos
mineros por protestas de ciudadanos guiados por la especulación y el fanatismo
ambiental, estamos realmente jodidos. Si el daño es real, se hizo lo correcto,
de lo contrario, cometerían un error.
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