Repercusión de la minería en la economía de la RD
Por PEDRO CABA
Estuvimos presentes,
celebramos lo oportuno que es para la minería nacional que la Universidad
Tecnológica del Cibao Oriental UTECO y la Escuela de Minas de Colorado, con el
apoyo de Barrick Pueblo Viejo, ofrezcan la Jornada Geocientífica y diplomado
sobre las facilidades para el almacenamiento de colas resultado de procesos
mineros.
Esta acción de puro corte
académico con aplicación práctica, habla muy bien de los altos niveles de
responsabilidad pública que hacía presente y futuro han alcanzado las empresas
mineras nacionales y extranjeras y las autoridades responsables de regular el
desarrollo de la minería en nuestro país.
Pese a su reducido tamaño,
la República Dominicana es una potencia minera continental gracias a
formaciones geológicas específicas que nos dotó la naturaleza, características
de territorios continentales.
Puntuales estudios
patrocinados por el Estado aprovechando la cooperación internacional vinieron a
complementar los conocimientos de profesionales criollos de la geología
formados oportunamente a partir de la década los 70 por la Universidad Católica
Madre y Maestra, los cuales forman parte del acervo nacional para garantizar la
calidad de este Diplomado.
Nos destacamos como una de
las naciones con más completa y disponible información georeferenciada del
Continente.
Hasta el surgimiento de la
minería como sector de enorme potencial para agregar riqueza nacional, tan
reciente como la mencionada década de los 70, nuestro modelo de desarrollo
económico se basaba en azúcar, café y cacao.
Falconbridge Dominicana y
Rosario Dominicana iniciaron en esa década gloriosa en que la República
Dominicana debuta en el escenario mundial como octavo exportador de níquel y
entre los diez mayores exportadores de oro globales.
Se abrieron los ojos y el
entendimiento para convencernos de que no había futuro si sólo dependíamos de
la agricultura para desarrollarnos, por lo que la minería allanó el camino.
Motivados por la percepción
de … “sí, se puede” emprendimos un sólido esfuerzo de desarrollo manufacturero
para sustituir importaciones y agregar extensos parques de zonas francas, para
fomentar el desarrollo hotelero y el turismo, y tras de estas actividades las
comunicaciones y los servicios que terminaron por crear un potente mercado
interno, expresión real de lo que es hoy la principal economía de Centroamérica
y el Caribe.
La década de los 70 es
gloriosa porque en ella surgieron Falconbridge, Rosario, Refinería Dominicana
de Petróleo y su complemento Operadora Puerto Viejo de GLP en Azua, los
proyectos de grandes presas que dieron paso a nuestro portentoso sistema de
canales de riego. El impulso fue tal que el Producto Interno Bruto en la década
promedió 6.37%
La llamada “década perdida
de los 80” no fue tal pues la minería salvó al país porque en esos años
promedió un Producto Interno Bruto de 3.8%, que si bien distaba de lo alcanzado
en la década anterior, se mantuvo aportando entre un 6 a un 4% de ese crecimiento.
Todos los mercados de materias prima se deprimieron en esa década, pero la
minería estuvo ahí para evitar el desplome como aconteció con muchos de
nuestros países vecinos.
La minería como sector
productivo tiene grandes hitos en la historia moderna dominicana, como pueden
dar fe los jefes de Estado que se sucedieron desde 1966 hasta nuestros días.
Mucho se habla de la
discreción del doctor Joaquín Balaguer para endeudarse en moneda extranjera.
Fue gracias a la moneda dura que le ingresó la minería metálica al Estado en la
década de los 70 que pudo emprender la construcción de las grandes infraestructuras
hídricas de presas y canales y también viales. De no haber sido por esos
recursos duros hoy no tuviéramos el maravilloso y estratégico complejo
Higuey-Aguacate que permitió embalsar suficiente agua en Valdesia para suplir
al Acueducto Valdesia-Santo Domingo que calma la sed de los capitaleños.
¿De qué otra forma el país
pudo haber mantenido su condición de buen pagador de deuda que todavía hoy
preserva, si el presidente Leonel Fernández no dispone de más de US$500
millones aportados por el ferroníquel de Falconbridge en medio de la crisis
financiera del 2008-2009 cuando la libra alcanzó los US$ 22? Hoy no estamos muy
lejos de alcanzar de nuevo ese umbral. Hay que preguntarle a Danilo Medina lo
puntual que fueron los adelantos de Barrick Pueblo Viejo para sostener muchos
de sus programas de inversión y al actual presidente Luis Abinader para ayudar
a superar la nación, casi desvalida, de los efectos de la pandemia 2019-2000,
tanto como para que se reconozca al país ejemplo mundial de resiliencia.
El municipio de Bonao es hoy
la potente provincia de Monseñor Nouel gracias al impacto de transformación
impulsada por sus líderes
comunitarios y de todos los
recursos y asistencias que volcó sobre ella la Falconbridge en las décadas de
los 70 y los 80. El genio de la asesoría de Sacha Volman y colaboradores como
Melvin Mañón en Falcondo contribuyeron a este salto de calidad que propició la
minera canadiense.
Así que, como procuramos
demostrar en el libro El Desarrollo Dominicano, desde hace más de 5 décadas la
República Dominicana ha ejecutado y consolidado un virtuoso modelo de
desarrollo basado e impulsado por cuatro grandes y potentes motores: la
agropecuaria con agroindustria, la manufactura con zonas francas, la minería
metálica y no metálica y el turismo con los servicios.
Tan temprano como el 2012
cuando se produce el libro, el autor crea la figura “Distrito Minero Central” y
lo ubica en una extensión que partiendo de la provincia de Monte Plata recorre
las provincias María Trinidad Sánchez, Monseñor Nouel, La Vega hasta las
estribaciones de la Cordillera Central.
Si como reportero de tanto
tiempo estábamos convencido de ello, era natural dedicáramos especial atención
en este libro a procurar profesionales autorizados de la minería nos
confirmaran el aserto.
Las charlas magistrales con
apoyo audiovisual contenidas en una sección especial del libro dedicada al
sector minero, de los autorizados ingenieros geólogos Julio Espaillat, Miguel
Peña y Marcos Pérez identifican las formaciones geólogicas dieron origen a la
isla y a su enorme potencial de reservas metálicas y no metálicas, no sólo
reafirmaron nuestra apreciación, sino que también se extendieron más allá hasta
completar el perfil geológico de la isla española.
Osiris de León, otro de
nuestros autorizados ingeniero geólogo también nos sirvió su testimonio para
proyectar al sector minero en todo nuestro contexto económico. Al consignar las
reservas probadas, y tan temprano como el 2012 dice que a precios de entonces
ya alcanzaban un valor estimado superior a los US$100 mil millones. ¿Hay mejor
sustento que este para para que el país sea sujeto de crédito en cualquier
escenario local e internacional?
El desarrollo de la minería
que se inicia en 1970 apenas comienza, como lo demuestran las prospecciones que
actualmente se realizan en la concesión de Pueblo Viejo, Los Cacaos, Moore y
alrededores en las provincias María Trinidad Sánchez y La Vega referidas al
oro, plata y el cobre; el Pá.3
cobre y el zinc en Cerro
Maimón, Monseñor Nouel y el níquel en Loma Ortega y Loma Miranda con su
yacimiento de Manaclitas en La Vega así como también en la concesión de
Compañía Minera Dominicana.
Así como el Estado se vio en
la necesidad de declarar “reserva fiscal” la extensa región minera en Avila,
Pedernales, y responsabilizó el desarrollo del posible potencial de tierras
raras a la estatal Compañía Minera Dominicana, pudiera hacer lo mismo declarando
“reservas estratégicas” los yacimientos de Manaclitas en Loma Miranda propiedad
de Falconbridge, en la que el Estado es accionista importante.
Esta acción estatal debe
extenderse a la concesión de Corporación Minera Dominicana donde ya se probaron
reservas de este “crítico” mineral a nivel mundial que es el níquel, cuyo
precio ya se ha duplicado en los últimos años.
Corporación Minera
Dominicana no ha declarado interés en explotar este yacimiento incluido en su
concesión, por lo que el Estado puede reclamarlo.
Si se hace un recuento
histórico de la explotación del ferroníquel en Loma Ortega, donde luego de la
extracción de material mineralizado la zona ha sido reforestada y recuperada
como refugio de aves y de creación de fuentes de agua, se desmontarán muchos
mitos.
Cuando se realizaron las
extracciones en Loma Ortega, las plantaciones de arroz se extendieron a su
alrededor sin que se documente ninguna afectación a ese y otros cultivos desde
entonces.
Todas son reservas ya
probadas de considerable potencial para proyectar la minería a mediano y largo
plazo.
Igualmente, no admite más
dilación levantar un informe detallado del resultado de exploraciones en toda
la extensión de la Cordillera Central que por su formación geológica contiene
yacimientos metálicos sólo a la espera de precisar su cuantía.
El paso siguiente será
determinar la factibilidad técnica de explotar sin riesgo extremo del delicado
equilibrio de esa que es la verdadera madre de todas las aguas, no como de
forma hiperbólica se quiere hacer creer lo es Loma Miranda.
Compañía Minera Dominicana
(Cerro Maimón) es ejemplo de minería subterránea cercana a fuentes de agua sin
afectación al ambiente que ha incorporado un nuevo metal básico el zinc, además
del cobre, a las exportaciones.
Su modelo de extracción y
molienda sin refinación en el sitio sólo usando agua lluvia recolectada, puede
ser la respuesta al yacimiento de Romero, en San Juan de Maguana.
Por todo esto es que
adquiere una enorme relevancia mantenernos actualizados acerca del conocimiento
y aprovechamiento adecuado de nuestras reservas mineras, al almacenamiento y
relave de residuos mineros que todo proyecto de desarrollo minero debe consignar,
para tranquilidad y satisfacción de la presente y futuras generaciones.
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