Descubren interruptor cerebral que podría revolucionar tratamientos para autismo y esquizofrenia
Salamanca (España), 2 jun (EFE).- Un equipo de científicos de la Universidad de Salamanca (USAL), en España, descubrió -en un experimento con ratones- un 'interruptor' cerebral clave en el autismo y la esquizofrenia, un avance a nivel internacional para la comprensión de cómo se construye y madura el cerebro.
La revista Molecular
Psychiatry, de la editorial Springer Nature, publicó este trabajo en el que los
investigadores identificaron, por primera vez, el rol crucial de una proteína
llamada MSK1, "que actúa como un auténtico interruptor molecular indispensable
para el desarrollo correcto de los circuitos cerebrales", explicó Rubén
Deogracias, director de la investigación.
La ausencia o mal
funcionamiento de esta proteína provoca "alteraciones estructurales y de
conducta similares con las observadas en trastornos severos del neurodesarrollo
como el autismo, la esquizofrenia y el síndrome de Rett", concretó.
En palabras del
investigador, este estudio "sitúa a la proteína MSK1 como una nueva y
potentísima diana terapéutica", ya que el descubrimiento no solo ayuda a
entender el origen biológico de estas condiciones, sino que abre la puerta al
diseño de fármacos capaces de modular este interruptor para corregir los
defectos neuronales".
El "cableado" del
cerebro social y motor
La investigación
desarrollada por Deogracias y su equipo de jóvenes científicos, con Natalia
Varela Andrés y Carlos Hernández del Caño como coautores principales del
artículo, se centró en el estriado, una región del cerebro profunda y
fundamental para controlar tanto el movimiento como las interacciones sociales
y el comportamiento repetitivo, y en la que la proteína MSK1 es especialmente
abundante.
Utilizando tecnología de
edición genética de vanguardia (CRISPR/Cas9), en colaboración con el Servicio
de Transgénesis (integrado en la plataforma de apoyo a la investigación Nucleus
de la USAL y especializado en la generación de ratones modificados genéticamente
(OMGs)) el equipo generó un modelo de ratón que carecía de la proteína MSK1.
Los resultados obtenidos
fueron drásticos: sin este interruptor, el volumen de la región cerebral
disminuyó, las neuronas perdieron su complejidad estructural (menos 'ramas'
para conectarse entre sí) y los sistemas de comunicación química, especialmente
la dopamina, se desregularon por completo.
Un nuevo camino terapéutico
En el plano del
comportamiento, los ratones sometidos a estudio mostraron alteraciones muy
severas en su conducta social, desinterés por tareas básicas (como la
construcción de nidos) y un incremento de comportamientos de tipo depresivo.
"Este trabajo revela
que la proteína MSK1 es la pieza que conecta las señales de crecimiento
externas con los programas genéticos que dictan cómo deben madurar las
neuronas", indicó el investigador.
Al demostrar que su ausencia
reproduce los perfiles moleculares y de conducta de patologías humanas, los
científicos de la USAL están señalando "un nuevo camino terapéutico"
y, del mismo modo, debido a que el estriado es la zona afectada en enfermedades
degenerativas como el Parkinson o el Huntington, los hallazgos podrían ser
extrapolables para combatir también estas dolencias en el futuro.EFE
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