Brote de ciclosporiasis alarma a Estados Unidos entero
MIAMI, EE.UU. – Estados Unidos enfrenta el mayor brote de ciclosporiasis de los últimos años, una infección parasitaria transmitida por alimentos y agua contaminados que provoca diarreas acuosas, intensas y, en muchos casos, explosivas. Las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia reforzada mientras investigan el origen del contagio.
Desde el 1 de mayo, los
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han confirmado
1.645 casos autóctonos y mantienen más de 5.100 adicionales bajo investigación
en al menos 34 estados. La cifra supera ampliamente los 249 contagios registrados
en 2025 y ya rebasa el récord de aproximadamente 4.700 casos reportados en
2019.
El estado de Míchigan
concentra la mayor cantidad de afectados, con más de 3.000 casos reportados a
comienzos de julio. Las investigaciones se desarrollan de manera conjunta entre
el Departamento de Salud estatal y la Administración de Alimentos y Medicamentos
(FDA), que aún no ha identificado la fuente exacta del brote.
La ciclosporiasis es una
enfermedad causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, un microorganismo
microscópico que contamina alimentos y agua.
Los expertos indican que los
brotes suelen estar relacionados con productos agrícolas frescos, especialmente
vegetales de hoja, aunque el mecanismo exacto de contaminación todavía no está
completamente esclarecido.
La infección ocurre por vía
fecal-oral, al consumir alimentos o agua contaminados con heces. También puede
adquirirse mediante agua sin tratar, como la de pozos o piscinas. Los
especialistas destacan que el contagio directo entre personas es poco frecuente,
ya que el parásito necesita permanecer fuera del organismo durante una o dos
semanas para volverse infeccioso.
El síntoma más característico
es la diarrea acuosa, frecuente y, en ocasiones, explosiva. También pueden
presentarse pérdida de apetito, disminución de peso, distensión abdominal,
náuseas, fiebre leve y fatiga. Generalmente, los síntomas aparecen una semana
después de la exposición y pueden prolongarse desde varios días hasta más de un
mes si no se recibe tratamiento.
Aunque la enfermedad rara vez
es mortal, los CDC informaron que 141 de los 1.645 casos confirmados
requirieron hospitalización, equivalente al 9 % de los pacientes, sin que se
registraran fallecimientos.
El diagnóstico requiere un
análisis específico de heces, ya que la prueba no forma parte de los exámenes
rutinarios. En algunos casos, es necesario realizar varias muestras para
detectar el parásito.
El tratamiento de primera
elección es el antibiótico trimetoprima-sulfametoxazol. Para quienes presentan
alergia a las sulfamidas, existen alternativas como el ciprofloxacino o la
nitazoxanida, acompañadas de hidratación adecuada y reposo
Las autoridades sanitarias
recomiendan comprar verduras frescas enteras en lugar de productos previamente
lavados y empacados, retirar las hojas exteriores, lavar cuidadosamente los
vegetales bajo agua corriente y cocinar los alimentos cuando sea posible.
Asimismo, aconsejan mantener
una estricta higiene de manos, consumir agua potable y extremar las
precauciones durante viajes a regiones tropicales o subtropicales, donde la
enfermedad es endémica. Ante una diarrea persistente, los expertos insisten en
acudir de inmediato a un centro de salud para recibir diagnóstico y tratamiento
oportunos.
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