Presa de Monte Grande: 16 años de promesas incumplidas en el sur
10 de julio de 2026.-
Barahona----- La Presa Monte Grande, considerada
durante años el proyecto llamado a transformar el desarrollo del sur del país,
vuelve a estar en el centro del debate.
Mientras las autoridades aseguran que la obra sigue
avanzando y que las infraestructuras pendientes serán licitadas próximamente,
comunitarios, productores y organizaciones de la región denuncian que el
proyecto original habría sido modificado, lo que reduciría el impacto económico
y agrícola que durante décadas esperaron miles de familias.
La incertidumbre aumenta porque, a más de 16 años del
inicio de su construcción, las obras complementarias continúan pendientes y
todavía no existe una fecha oficial para concluir el proyecto en su totalidad.
Construida sobre el río Yaque del Sur, entre las
provincias Barahona y Azua, la presa también beneficia a Bahoruco e
Independencia y posee una capacidad de almacenamiento de 350 millones de metros
cúbicos de agua. El embalse fue inaugurado por el presidente Luis Abinader en
enero de 2024 como parte de la primera fase del proyecto.
El contrato original fue firmado en 2009 por un monto
de US$354.2 millones, pero cinco adendas elevaron el costo hasta US$588.9
millones, un incremento superior a US$234 millones respecto al presupuesto
inicial.
Sin embargo, el
principal reclamo de diversos sectores no gira únicamente en torno al costo,
sino a los cambios que, según denuncian, afectarían el alcance del proyecto
concebido originalmente.
Representantes de la Coalición Enriquillo, productores
agrícolas, empresarios y líderes religiosos sostienen que el diseño inicial
contemplaba obras que impulsarían el desarrollo integral de la región, entre
ellas la construcción de canales de riego, una hidroeléctrica, el
abastecimiento de agua potable por gravedad y nuevas infraestructuras para
incorporar cientos de miles de tareas agrícolas a la producción.
Según Leonardo Mercedes, coordinador de la Coalición
Enriquillo, la eliminación del canal lateral que abastecería una amplia zona
agrícola impediría que unas 250 mil tareas se incorporen al sistema de riego,
frustrando el impacto económico esperado para la región.
Comunidades desplazadas esperan cumplir promesas
La construcción del embalse obligó al traslado de
comunidades completas como Monte Grande, Los Güiros, San Simón y La Meseta,
cuyos habitantes recibieron viviendas en el nuevo centro poblado inaugurado en
2023.
No obstante, los comunitarios aseguran que todavía
esperan el cumplimiento de compromisos asumidos por el Estado, principalmente
la entrega de parcelas agrícolas que les permitirían recuperar su medio de
vida.
Santos Ferreras, representante del Comité de
Protección y Defensa de la Comunidad Presa Monte Grande, afirmó que aunque las
viviendas fueron entregadas, las tierras prometidas aún no han sido
adjudicadas, pese a los acuerdos firmados con las autoridades.
También cuestionó las compensaciones económicas
pagadas a algunos parceleros, al considerar que fueron insuficientes para
adquirir nuevas propiedades agrícolas.
Desde el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos
(INDRHI) reconocen que la entrega de los terrenos aún está pendiente, aunque
atribuyen la demora a dificultades técnicas relacionadas con la disponibilidad
de las parcelas originalmente previstas.
El asesor en gestión medioambiental del organismo,
Juan Fulvio Ureña, explicó que ahora se trabaja en un nuevo esquema que
contempla fincas tecnificadas de diez tareas con sistemas modernos de riego,
cuya entrega, aseguró, se realizará una vez concluyan los procesos pendientes.
Las modificaciones al proyecto, según el INDRHI,
responden principalmente a criterios ambientales.
La institución sostiene que parte de los terrenos
donde originalmente se proyectaba ampliar el riego quedaron dentro del Parque
Nacional La Gran Sabana o forman parte de una cuenca sensible vinculada al Lago
Enriquillo, por lo que llevar más agua hacia esa zona podría alterar su
equilibrio hídrico y aumentar el riesgo de inundaciones.
Por esa razón, el organismo asegura que el nuevo
enfoque consiste en optimizar los sistemas de riego existentes mediante
tecnologías como el riego por goteo y la modernización de la infraestructura
agrícola, en lugar de ampliar significativamente la superficie irrigada.
Asimismo, confirmó que mantiene en sus planes la
construcción de una central hidroeléctrica de 13.2 megavatios, cuya licitación
pública sería convocada una vez concluyan los procesos técnicos
correspondientes.
Documentos técnicos también alertan sobre filtraciones
«Otro aspecto que ha despertado inquietud son varios
informes técnicos internos que advierten sobre filtraciones detectadas durante
las evaluaciones realizadas en la presa».
Los documentos, elaborados por especialistas y
remitidos a la dirección del INDRHI en 2025, recomiendan profundizar las
investigaciones para determinar el comportamiento del flujo de agua y evaluar
cualquier posible impacto sobre la seguridad de la estructura.
Sin embargo, el INDRHI sostiene que las evaluaciones
realizadas concluyen que la presa cumple con los estándares internacionales de
seguridad y que lo observado corresponde a procesos de percolación natural del
terreno, sin evidencias de arrastre de materiales que comprometan la
estabilidad de la obra.
Una obra que podría extenderse hasta 2030
Las proyecciones oficiales indican que la Presa Monte
Grande y todas sus obras complementarias podrían estar completamente terminadas
hacia 2030, lo que significaría más de 21 años desde la firma del contrato
original.
De concretarse ese cronograma, el proyecto habrá
atravesado cuatro administraciones presidenciales antes de concluirse, mientras
en la región Enriquillo persiste la expectativa de que la obra pueda cumplir
con la promesa de transformar el desarrollo agrícola, económico y social del
sur dominicano.
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