Corrupción y pobreza
https://www.elvalleinformativo.com/2014/04/corrupcion-y-pobreza.html
Por Ramón Alburquerque
La ciudadanía ostenta el
artículo 2 de la Constitución que dice: “La soberanía reside exclusivamente en
el pueblo, de quien emanan todos los poderes, los cuales ejerce por medio de
representantes o en forma directa, en los términos que establecen esta
constitución y las leyes”.
Los líderes que usan la
corrupción como recurso de poder acostumbran a generalizar, partiendo de la
premisa la “esencia malvada del ser humano” y, por extensión, de la “maldita
ambición” de la sociedad moderna a fin de presentarla como secuela de ésta.
Joaquín Balaguer fue un
consagrado artista con este instrumento de poder y como Leonel Fernández, supo
justificarla y maldecirla según la conveniencia del momento histórico. Desde
luego, siempre la incentivaron sin importarles dañar de manera irreparable el
ensayo democrático nacional.
En la campaña electoral del
2012, el candidato Hipólito Mejía cometió un error que le costó el triunfo, al
criticar las trabajadoras privadas por sustraer filetes para sus novios... con
esta declaración, una infeliz generalización, quiso ilustrar cómo la corrupción
invade incluso el ámbito de la familia.
Entretanto, el partido
oficialista se especializa en aprovechar la corrupción para su permanencia en
el poder, para lo que usa dos discos duros y una conducta dual: con uno
proclama la constitución más rica en derechos humanos, y con el otro, dirige la
corporación político-financiera más despiadada denominada comité político.
Muchos analistas sostienen
que este esquema le permite controlar los poderes públicos en forma draconiana,
sometiendo la sociedad a la peor y mayor exacción de capital originario de su
historia, usando un ya no disimulado autoritarismo que va arrastrando la nación
a una “dictadura constitucional”.
A estos fines, el PLD
colocó en las altas cortes a varios de sus activistas políticos propios y de
aliados, asegurándose un reprochable estado de impunidad a sus cuestionables
actos de poder.
Modificación del Código
Procesal Penal
La opinión pública mayoritaria
vincula la reciente modificación al Código Procesal Penal, principalmente en su
grotesca eliminación del párrafo III del artículo 85 con el bien calculado
objetivo de impedir que los ciudadanos comunes se querellen contra los
funcionarios corruptos que traicionan la confianza del pueblo prevaricando en
el desempeño de sus funciones.
¿Qué es la Corrupción? Es
el acto usado por una persona, grupo o sector para beneficiarse directa o
indirectamente, en forma ilícita, colocando los intereses individuales por
encima de los demás en actitud carente de toda ética.
En sus diversas
presentaciones, la corrupción aparece: 1. Con abusos de poder, mediante el uso
desconsiderado de la influencia ejercida desde posiciones públicas o privadas,
derivando ventajas grupales o personales. 2. Al afectar o debilitar los
procedimientos institucionales de transparencia en el desempeño de los
servicios. 3. Cuando afectan la administración de justicia responsable de
tipificar y sancionar la corrupción en las instituciones públicas. 4. Al
invertir valores sociales sustituyéndolos por una antiética.5. Al ridiculizar o
vaciar de contenido los conceptos de solidaridad, honestidad y responsabilidad.
6. Creando un paraíso de impunidad para los actores de la corrupción pública en
sus diversas expresiones.
Corrupción en sus variados
tipos: 1. Corrupción política: obtiene beneficios personales o grupales en
forma ilícita del ejercicio de la actividad política o de representación. 2.
Administrativa pública: obtiene beneficios personales, familiares o grupales en
detrimento del patrimonio público. 3. Corporativa: usa el soborno de parte de
un sector económico o empresa para obtener beneficios.4. Privada: violenta las
normas y valores para obtener ventajas frente a otros.
Transparencia Internacional,
TI, en su documento anual referente en todo el mundo, Índice de Percepción de
la Corrupción 2013, advierte del “Abuso de poder, los acuerdos clandestinos, y
el soborno, continúan devastando las sociedades pobres en todo el mundo”.
Su presidenta, Huguette
Labelle, expresó: “El Índice de Percepción de la Corrupción demuestra que los
países se enfrentan todavía a la amenaza de corrupción en todos los niveles de
gobierno, desde el otorgamiento de permisos locales hasta la implementación de
normas y reglamentaciones”.
En 2013, Dinamarca y Nueva
Zelandia comparten el primer lugar en transparencia, con una puntuación de 91
puntos. En América, Canadá tiene 81, EUA 73, Barbados 75, Uruguay 73, Bahamas
71, Chile 71, Santa Lucia 71, Puerto Rico 62, Dominica 68, Vincent &
Granadinas 62, y Costa Rica 53 puntos. La República Dominicana del PLD, con
apenas 29 puntos, mientras la situación se agrava aceleradamente. En las
últimas posiciones están Afganistán, Corea del Norte y Somalia, con 8 puntos
cada uno.
Prosigue Labelle, “Los
países en el extremo superior del índice muestran claramente que la
transparencia contribuye a la rendición de cuentas y puede frenar la
corrupción”, “No obstante, estos países de mejor desempeño enfrentan desafíos
en aspectos como el manejo del estado, financiamiento de campañas y la
supervisión de grandes contratos públicos, que continúan representando
importantes riesgos de corrupción”.
La corrupción en el sector
público sigue siendo uno de los mayores desafíos a nivel mundial, indica TI,
especialmente en áreas como los partidos políticos, la policía y los sistemas
judiciales.
Las instituciones públicas
deben tener mayor apertura con respecto al trabajo que desarrollan, y los
funcionarios deben ser más transparentes en sus decisiones.
TI insiste en, “Los
esfuerzos que en el futuro se dirijan a responder al cambio climático, la
crisis económica y la extrema pobreza enfrentarán un obstáculo gigantesco, que
no será otro que la corrupción”
“Los organismos
internacionales como el G20 deben tomar medidas enérgicas contra el lavado de
dinero, la peligrosa corrupción pública, así como para asegurar mayor
transparencia de las empresas e impulsar la restitución de activos robados”.
Labelle, clama que, “Es
hora de detener a quienes cometen actos de corrupción impunemente. Los vacíos
legales y la falta de voluntad política de los gobiernos facilitan la
corrupción tanto interna como transnacional, y exigen redoblar esfuerzos para
combatir la impunidad de los corruptos”.
Es importante destacar que
desde 1995 TI realiza estudios, encuestas y análisis de expertos sobre este
delicado tema.
Los 55 países más
transparentes son los más desarrolladas con la mayor equidad y justicia social.
Los restantes 127 naciones donde figura RD van desde sociedades emergentes,
hasta las naciones consideradas paupérrimas. La corrupción es sin dudas,
responsable de la ignorancia, el bajo nivel de prácticas democráticas, pobreza
y el atraso científico-tecnológico, constituye la peor degradación del ser
humano y la naturaleza.
Estos análisis nos llevan a
la conclusión de que los Gobiernos Corruptos calculadamente ahondan la pobreza
para facilitarse el control de los poderes públicos mediante el clientelismo
electoral que se expresa en la compra directa del voto de los pobres.
Por eso, es falso que la
corrupción sea un mal de la humanidad, sino un crimen contra las naciones
pobres y atrasadas, cometido por la mayoría de sus dirigentes corruptos.
Las personas que lean fuera
del país, la Constitución Dominicana, podrán ilusionarse con el artículo 146
que PROSCRIBE LA CORRUPCIÓN y dispone castigo hasta con la degradación cívica.
Lamentablemente, al visitar
el país escucharán alaridos de un pueblo empobrecido presa de las más
intrincadas formas de corrupción y degradación humana concebibles por mentes
audazmente envilecidas.
Tomada de Z101
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