La Revolución de Abril en la memoria popular
https://www.elvalleinformativo.com/2016/04/la-revolucion-de-abril-en-la-memoria.html
Por Rubén Moreta
La
revolución estalló el 24 de abril del 1965, tras fraccionarse las fuerzas
armadas y la policía nacional. Los
oficiales jóvenes asumieron la tarea patriótica de conducir al pueblo a la
reinstalación del molde constitucional, quebrado tras el golpe de Estado
perpetrado dos años antes en contra del Presidente Juan Bosch.
La
Revolución de Abril constituye el espacio histórico donde militares progresistas junto al pueblo
dominicano, cincelaron una unidad monolítica para restituir el orden político constitucional,
que lo representaba la reposición en el poder del Presidente Profesor Juan
Bosch, infelizmente derrocado, cuando llevaba apenas siete meses al frente de
la cosa pública.
El
coronel Rafael Fernández Domínguez fue el fundador y organizador del Movimiento Militar Constitucionalista dentro de las
Fuerzas Armadas. Develado su propósito,
fue exiliado y delegó en el Coronel Miguel Ángel Hernández Ramírez las tareas
conspirativas, de todo lo cual estaba enterado
el Profesor Juan Bosch, exiliado en Puerto Rico. Pero el líder de la Revolución
Constitucionalista fue el coronel Francisco Alberto Caamaño Deño.
Antecedentes de la Revolución de Abril del 1965.
El
ascenso al gobierno del Profesor Juan Bosch marcó el inicio de la democracia
dominicana, tras padecer una dilatada y oprobiosa dictadura de treinta y un
años. Las elecciones se celebraron el 20 de diciembre 1962, tomó posesión el 27
de febrero del 1963 y siete meses después, -el 25 de Septiembre de ese mismo
año-, su gobierno fue derrocado por un infeliz golpe de Estado.
Tras
el golpe de estado, se instaló al frente del gobierno un Triunvirato, y se
juramentó como Presidente del mismo el abogado sanjuanero Emilio de los Santos,
quien era el Presidente de la Junta Central Electoral, y le había entregado el
certificado de elección al Profesor Juan Bosch como presidente constitucional.
El ansia de libertad del pueblo dominicano, que venía de padecer 31 años de dictadura de Rafael L. Trujillo Molina, constituyó la mayor razón para el triunfo electoral y ascenso al poder del Profesor Bosch.
La sociedad dominicana deseaba experimentar la construcción de un régimen democrático-liberal y el Partido Revolucionario Dominicano, liderado por Bosch, constituían la plataforma política más idónea en esa coyuntura histórica.
El gobierno de Bosch, que fue el primer parto genuinamente democrático salido de las entrañas del pueblo, fue erosionado por la conspiración de los remanentes del Trujillismo, junto a un sector del clero católico, a la gran burguesía y elementos de la pequeña burguesía urbana nucleados en el Partido Unión Cívica Nacional, contando con el respaldo expreso del gobierno de los Estados Unidos, a través de su Embajada en el país.
Esos sectores lograron subvertir y quebrantar el orden constitucional, a través de un sacrílego golpe de Estado, que quebró la institucionalidad, sacó del poder a Bosch, produjo su exilio e hiere mortalmente la bisoña democracia.
El
gobierno de Bosch constituyó el primer ensayo genuinamente democrático de la
historia política dominicana del siglo XX, y se demuestra en las reformas sociales
y políticas trascendentales iniciadas en el manejo institucional del Estado, la
administración de la economía y las Finanzas Públicas, el respeto de los
derechos humanos, la garantía de las libertades civiles, la modernización del
Estado, el diseño y aplicación de políticas sociales focalizadas en sectores
vulnerables, como la niñez, los envejecientes y las mujeres.
El
derrocamiento del gobierno de Bosch, que había obtenido un respaldo popular
cercano al sesenta por ciento de los votos, generó un gran malestar social y
político. Varios grupos comenzaron a
condenar el golpe de estado y a reclamar el retorno de Bosch al poder.
Una
de las acciones más contundentes fue el alzamiento del Movimiento
Revolucionario 14 de Junio en las montañas de quisqueya, el 29 de noviembre del
1963.
El
líder de este movimiento guerrillero fue el Dr. Manuel Aurelio Tavares Justo
(Manolo), quien inició una guerra de
guerrillas en seis frentes guerrilleros:
.
Las Manaclas en San José de las Matas
.
La Horma en San José de Ocoa
.
La Berrenda de Miches
.
Loma La Colorada, en San Francisco de Macorís
.
El Limón y la Escalera en Puerto Plata
.
Los Lindos de Enriquillo, en la Sierra del Bahoruco
Aunque este movimiento fracasó, su espíritu de
sacrificio fue un gran estímulo a
continuar la lucha por el
restablecimiento del gobierno constitucional de Juan Bosch.
Manolo
y los catorce integrantes de su comando en Las Manaclas tras rendirse, fueron ejecutados, lo que
provocó consternación nacional y la renuncia del triunvirato del sanjuanero
Emilio de los Santos, siendo sustituido por Donald Reid Cabral.
Contexto de la Guerra de Abril:
El
24 de abril del 1965 los cuerpos militares se dividen y los oficiales constitucionalistas llaman al pueblo a unirse
y luchar con ellos por el retorno a la constitucionalidad, le entregan las
armas, y el pueblo se organiza en comandos urbanos, desarrollando una guerra de
guerrillas.
La
revolución de abril constituyó un memorable
espacio de unidad de propósito de militares progresistas y el pueblo ansioso de
libertad.
Aprovechando
la confrontación cívico-militar interna, por segunda ocasión en el siglo
pasado, los Estados Unidos de América produjeron una invasión a la República
Dominicana.
La
intromisión de 42 mil soldados norteamericanos en suelo dominicano el 28 de
abril del 1965, cuatro días después de iniciadas las hostilidades, fue una
odiosa intervención imperial, rechazado por todos los demócratas del mundo, y
groseramente avalada por la Organización de Estados Americanos (OEA), que desde
su nacimiento ha estado al servicio de los intereses norteamericanos.
A
partir de esa odiosa invasión yanqui, la revolución de abril alcanzó la estatura
de guerra patria, porque el pueblo unido rechazó y luchó en contra de la presencia
extranjera de soldados que pisoteaban la dignidad nacional.
La
revolución de abril del 1965 produjo más de seis mil víctimas dominicanas, pero
el pueblo sin rendirse, luchó como fiera en contra el imperio militar y
político más grande del mundo, los Estados Unidos de Norteamérica.
En
este 51 aniversario de la Revolución de Abril:
Honor
y gloria al coronel Fernández Domínguez ¡
¡
Honor al Coronel Francisco Alberto Caamaño ¡
¡Honor
a los soldados constitucionalistas que defendieron con gallardía la
constitucionalidad¡
El autor es Profesor UASD.

Publicar un comentarioDefault CommentsFacebook Comments