El costo de la campaña
https://www.elvalleinformativo.com/2016/05/el-costo-de-la-campana.html
Por Juan T. H.
El costo de una campaña
electoral a nivel presidencial, congresual y municipal, nadie lo sabe con
certeza, ni siquiera el presidente de la Junta Central Electoral y sus pares
del Pleno. No lo sabe el presidente Danilo Medina, como no lo supo Leonel
Fernández ni Hipólito Mejía, pues en nuestro país el proselitismo no se detiene
nunca, por lo tanto, no se puede cuantificar.
Dice el magistrado
presidente de la JCE, Roberto Rosario, que una campaña a nivel presidencial
mueve entre mil a mil 500 millones de pesos. Estamos hablando de 30 a 35
millones de dólares. (Muy poco)
¿Cuánto cuesta la campaña
del aspirante a la presidencia de la República? Depende si el candidato es del
gobierno o de la oposición. Danilo dispone de los 663 mil y tantos millones del
Presupuesto Nacional, que los usa a discreción, en tanto Luis Abinader,
Guillermo Moreno, Minou, Hatuey, entre otros, no tienen prácticamente nada. No
hay comparación posible. (¡Roberto Rosario lo sabe!)
Estas serán las elecciones
más desiguales, las menos equitativas y menos éticas en muchos años, pues los
funcionarios están gastando a manos llenas para construir una percepción de
victoria gastando, solo en propaganda y publicidad, 18 millones todos los días.
(Por eso el PLD no quiere ley de partidos ni modificación de la ley electoral,
para gastar y gastar. No quiere regulaciones ni controles)
En la campaña del 2012
Leonel Fernández dijo en Nueva York que disponía de 40 mil millones, 90
millones de raciones de alimentos, petróleo de Venezuela para asfaltar hasta
los callejones. ¡Y lo hizo! Danilo le costó al pueblo ente 50 y 60 mil millones
de pesos que luego pagamos los pendejos con impuestos.
En estos momentos solo en
asfalto, como si fuera alimento, el gobierno gasta 77 millones de pesos diario,
mientras en salud solo 11 millones.
Viendo la espectacular
exhibición y derroche de recursos públicos con centenares de yeepetas de lujo,
que no pagan peaje, helicópteros, inauguraciones de obras sin terminar, el
incremento de las botellas, las vallas, los afiches y la repartición de 500,
mil y hasta de dos mil pesos, etc., estimo que otra vez Danilo le saldrá al
país por 50 o 60 mil millones. (No olvidemos la compra del Congreso, del Comité
Político y central del PLD, la del PRD y otros partidos minoritarios y de
tránsfugas)
Lo que están gastando los
peledeistas en la campaña congresual y municipal es asqueroso. Solo hay que
observar las esposas y los hijos de funcionarios. (Al colega José La Luz, que
es mejor candidato que todas en la circunscripción uno lo aplastan con recursos
del Estado. Algo repudiable).
No es cierto – desde mi
punto de vista- que la campaña dinamiza la economía como dijera el magistrado
Rosario. La campaña no genera empleos, no produce inversiones del sector privado
nacional e internacional. Al contrario. La retrasa.
Lo que hace la campaña es
alimentar el parasitismo, la vagancia, el clientelismo y la podredumbre ética y
moral. La campaña del PLD envilece, enajena y corrompe.
No es casual que la nómina
del Estado se haya triplicado en los gobiernos del PLD que con más de 600 mil
personas. El 23 por ciento de los electores que aparecen en el padrón de la JCE
recibe, de modos diverso, dinero del Estado, como bien lo publicó Diario Libre
en un excelente trabajo el pasado miércoles.
Ya lo dijo la presidente
del Senado, Cristina Lizardo. La oposición no puede ganar porque no tiene
dinero. La oposición no dispone del botín del Estado, es cierto, pero puede
ganar si hace lo que tiene que hacer en esta recta final.
Cuando Danilo dijo que para
intentar reelegirse había que comerse un tiburón podrido y echar al zafacón los
principios, sabía lo que decía porque eso es exactamente lo que está haciendo
de manera burda y descarada.
Esta es la campaña más
inmoral que hayamos visto, la más desigual, la más rastrera, la más corrupta.
El autor es periodista.
Reside en Santo Domingo.

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