Un inocente en una mazmorra
https://www.elvalleinformativo.com/2016/05/un-inocente-en-una-mazmorra.html
Por Rubén Moreta
Arsenio Quevedo logró en
pocos años aglutinar treinta y cinco mil choferes y construir 445
sindicatos, asociaciones y empresas del
transporte, y afiliarlos en una poderosa federación choferil: UNATRAFIN. Eso produjo ronchas en caudillos envidiosos
que creen que el negocio de transporte de pasajeros es una herencia solo de
ellos.
Arsenio Quevedo con una
nueva mística, su don de gente, caballerosidad, carisma y mucho trabajo junto a
un gran equipo, logró convertirse en un
líder del acarreo masivo de pasajeros en toda la República Dominicana. Eso ha molestado a esos malvados que el
periódico El Nacional justamente definió como “los dueños del país”.
Arsenio Quevedo, aunque es
fundador en San Juan de la Maguana del Partido de la Liberación Dominicana
(PLD), se maneja con un criterio institucionalista, sin amarres con el
gobierno, ni persiguiendo dádivas de las alturas del poder, sino trabajando de
sol a sol, imprimiéndole un nuevo estilo de atención a los usuarios del
transporte público.
La UNATRAFIN de Arsenio
Quevedo es la entidad que ha tenido el
más rápido crecimiento en el transporte organizado, lo que ha generado celos y
bajos instintos de los competidores, llegando a querer destruir a su líder,
inventándole un expediente aberrante y monstruoso.
El éxito de Arsenio Quevedo
era motivo de mortificación de sus competidores, por lo que urdieron un
siniestro plan para sacarlo del negocio, y al efecto, con la complicidad de la
Fiscalía del Distrito Nacional y del Jefe del Ministerio Público, han pretendido
humillar al líder choferil sureño, enclaustrándolo en una mazmorra.
La privación de libertad
del Profesor Arsenio Quevedo es abusiva.
El expediente temerario instrumentado en su contra es una fantasía
descabellada y grosera, y una acción abusiva del Procurador General de la
República Francisco Domínguez Brito y de la Fiscal Yeni Berenice Reinoso en
contra de un ciudadano que solo ha hecho grandes aportes al país a través del
deporte y la cultura, la organización del transporte y el ejercicio decente de la
política.
Está bueno ya de tanta
injusticia y atropello en contra de Arsenio Quevedo. Pongan en libertad a ese hombre, sigan el
proceso en los tribunales, y él les demostrará sobradamente su inocencia en el
juicio.
Mi amigo Arsenio Quevedo, a
quien conozco desde mis inicios en el periodismo, no es asesino. Es un humanista, un deportista, un hombre
decente. Abusadores.
El autor es Periodista y
Profesor UASD.

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