Con la honda de David
Rafael Chaljud Mejia
Se dice que el presidente Donald Trump dispondrá un bloqueo marítimo para cortar toda posibilidad de suministro de petróleo a Cuba.
Un acto genocida que, en caso de producirse, pondrá a
prueba cuál es el concepto de cada gobierno acerca de la paz, el respeto a la
soberanía y ante el abuso y la injusticia.
Cuba se liberó en 1959, escogió un camino distinto al
gusto y el interés imperialista de Estados Unidos, país que desató una
hostilidad rayana en lo demencial, como aparentan ser ahora los casos
respectivos de Trump y Marco Rubio, aunque sabemos que estamos ante un problema
político y no siquiátrico.
La revolución triunfante empezó una reforma agraria
cabal y justa y para demostrar que eso no funcionaba, los norteamericanos
recurrieron hasta a la guerra bacteriológica contra la agricultura; una campaña
de alfabetización que en un año eliminó el analfabetismo, entonces, el
imperialismo organizó bandas armadas que en más de un caso llegaron al
asesinato de brigadistas alfabetizadores; querían demostrar que el sistema de
salud de Cuba era un fracaso y, mediante el soborno y otros medios sucios,
provocaron una estampida de médicos que solo pudo ser superada en sus efectos
por el acierto del gobierno revolucionario que formó nuevos médicos,
suficientes para atender su pueblo y servirle al mundo; y la agresión armada en
gran escala como en Girón, los sabotajes, el terrorismo, la guerra sucia y la
guerra económica elevada a niveles inimaginables contra Cuba y contra quien
comercie con Cuba. ¿Cuál sistema funciona exitosamente bajo un asedio igual?
Claro que Cuba sufre grandes precariedades, pero hay
que preguntar entonces quién las provoca o las agrava. Y algunos bárbaros hasta
reclaman que, bajo ese ambiente de plaza sitiada, el gobierno revolucionario
propicie la formación de partidos como los dos norteamericanos, con campañas
electorales supercaras como las de aquí.
Cuáles de esos gobiernos que hablan de fracaso en Cuba
resistirían, un año siquiera, el asedio múltiple que Cuba ha enfrentado por más
de sesenta años y doce gobiernos yanquis, a partir de Eisenhower. Un digno
personaje latinoamericano sugirió declarar a Cuba y su pueblo patrimonios de la
humanidad, por su capacidad de resistencia.
Es de esperarse que ese país que ha dado tan grandiosa
lección de amor a su independencia, con el respaldo muy merecido de todo lo
honrado y justo de este mundo y armado con su honda de David, logre superar las
nuevas pruebas a las que Goliat se atreva a someterlo.

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