Absurdas protestas contra el ámbar y la minería
Por JOSÉ LOIS MALKUN
Si China no invadiera sus
extensas cordilleras para construir grandes presas donde quedaron sepultados
pueblos y reliquias del pasado, puentes y autopistas kilométricas entre
montañas, oleoductos y rieles que cruzan todo el territorio y una extensa explotación
minera, hoy sería un país del tercer mundo donde más de mil millones de
habitantes vivirían en condiciones semi feudales.
Sin embargo, China realiza
esfuerzos masivos en la protección del medio ambiente bajo el concepto de
«civilización ecológica» logrando mejoras notables en la calidad del agua,
reforestación y energías limpias.
En Europa, si no fuera por las
plantas nucleares, enemiga de los grupos ambientalistas, y que abastece casi el
25% de la energía consumida, habría apagones de 7 horas diarias.
Sin el Oleoducto de Alaska a
Estados Unidos de 1,300 kilómetros de largo que suple el 17% del petróleo que
produce Estados Unidos, cruzando áreas muy sensibles ecológicamente, hoy el
barril de crudo costaría 10 o 15 dólares más.
La Falconbridge dominicana ha
llevado a cabo la reforestación en áreas intervenidas, como en Loma Peguera,
utilizando especies nativas, con el objetivo de restaurar los ecosistemas
después de la extracción de ferroníquel. Y el éxito esta a la vista de todos.
La autopista de Santo Domingo
a Samaná, que cruza parte de la zona protegida de los Haitises, redujo el
tiempo de viaje de cinco a dos horas y media con un ahorro en combustible de
miles de millones de pesos y menores costos de transporte de mercancía partiendo
del Puerto de Punta Caucedo. Hoy los Haitises están más protegidos que antes
por la vía que la cruza
Hay miles de ejemplos donde la
explotación minera o los megaproyectos viales ha tenido que cruzar zonas
altamente sensibles pero que han beneficiado a miles de millones de persona.
Sin minerales, viviéramos
todavía en la edad de piedra y por eso el acuerdo con la empresa Vertrixi
Holding, para la exploración de cobre en El Hoyazo II, en la cordillera
septentrional, es sumamente importante y se lleva cabo para confirmar la
existencia de cobre y otros metales valiosos que se prevé hay en estas tierras.
Y su explotación seria
altamente beneficiosa para Republica Dominicana, minimizando el impacto
ambiental, como se hizo con Falconbridge.
La importancia estratégica de
la Carretera del Ámbar, además de la distancia, que va a ser de media hora
entre Santiago y Puerto Plata, es que tendrá dos aeropuertos cercanos para la
región y le dará un tremendo impulso el turismo del norte, tanto como la
infraestructura que se construye para impulsar el turismo en Pedernales.
Sin embargo, grupos
ambientalistas, no desmayan en protestar, joder y crear problemas alrededor de
estos dos proyectos y otros importantes en diferentes regiones del país.
Si fuera por esa absurda idea
de que toda explotación minera es dañina para el medio ambiente, esos grupos no
tendrían un celular en el bolsillo o una computadora. Tampoco existirían los
televisores que disfrutan en su hogar, los modernos aviones, vehículos, trenes
y maquinarias para mover la industria. Y no habría calderos o sartenes en la
cocina.
En la minería esta nuestro
futuro. Y ojalá incluya las tierras raras y el petróleo.

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