Cáncer de colon: afección silenciosa sigue aumentando entre los jóvenes
Esta representa una de las principales causas de mortalidad por tumores digestivos. Detección. Temprano es crucial, la supervivencia a cinco años supera el 90 % en estadio.
SANTO DOMINGO.-El cáncer
colorrectal es una enfermedad multifactorial que generalmente se origina a
partir de pólipos adenomatosos que evolucionan lentamente hacia malignidad
mediante acumulación de mutaciones, como la vía APC–KRAS–p53 o la inestabilidad
microsatelital.
Esta afecta principalmente a
mayores de 50 años, pero sigue aumentando incluso en jóvenes y representa una
de las principales causas de mortalidad por tumores digestivos.
Según Ricardo Domingo,
cirujano general y oncólogo, los factores de riesgo incluyen edad avanzada,
dieta rica en carnes procesadas, obesidad, sedentarismo, tabaquismo, alcohol,
enfermedades inflamatorias intestinales y síndromes hereditarios como Lynch o
poliposis adenomatosa familiar.
Las consecuencias, si no se
detecta a tiempo, pueden ser graves como obstrucción intestinal, sangrado
crónico, metástasis hepáticas y pulmonares y elevada mortalidad.
Al valorar cómo influye el
acceso a atención especializada en los resultados del tratamiento, explica que
los pacientes tratados en centros especializados y equipos multidisciplinarios
tienen: mayor tasa de resección completa, mejor selección de terapias, menor
mortalidad y mayor supervivencia.
Mientras que el manejo
óptimo requiere interacción entre: cirujanos oncólogos, oncólogos clínicos,
radioterapeutas, radiólogos y patólogos expertos.
Aclara que el tratamiento
depende de la localización y el estadio. En cáncer de colon, la cirugía
oncológica es el pilar, mientras que en el recto se emplea un manejo multimodal
que incluye quimiorradioterapia neoadyuvante y técnicas avanzadas como la escisión
total del mesorrecto.
La cirugía sola puede ser
suficiente en tumores tempranos (estadio I) sin factores de riesgo, mientras
que tumores más avanzados requieren terapia adyuvante.
El especialista destaca que
la detección temprana es crucial: la supervivencia a cinco años supera el 90 %
en estadio I, frente a menos del 20 % en estadio IV.
Publicar un comentarioDefault CommentsFacebook Comments