El papa lo dijo entre líneas
Francisco Cruz Pascual
El papa León XIV lo dijo entre líneas, pero, para mi está claro: esta no es una guerra religiosa. Y no los es, porque la Iglesia Católica y el cristianismo en sentido general, abogan por la paz del mundo.
Por eso no está de acuerdo
con lo que está sucediendo hace meses y, por ello, critica el escenario
desigual de Gaza, las acciones en contra de los palestinos y las agresiones en
contra del pueblo iraní.
La Iglesia de Cristo no
puede pensar de otra manera, porque los antiguos ciudadanos persas no tienen la
culpa de lo que históricamente ha hecho el gobierno del Estado de los Ayatolas.
El Vaticano liderado por
León XIV ha mantenido una postura diplomática firme y coherente con sus
principios frente a la violencia de Irán y Oriente Medio llamándoles a un cese
de hostilidades y al dialogo responsable para terminar con rivalidades y odios.
El papa ha condenado en
múltiples ocasiones el uso de la violencia, del secuestro como arma política y
del uso de armas que traen destrucción, dolor, y muerte, advirtiendo a los
implicados que esta situación puede degenerar en un “abismo irreparable”.
Mucha gente confundida cree
que el mundo está viviendo una guerra apocalíptica y que Estado Unidos e Israel
están siguiendo los designios de Dios.
Esta creencia está muy
alejada de la realidad, porque desde que Dios encarnó en Jesucristo el
estandarte de la misión cristiana tiene dos fundamentos esenciales, “horrarás a
Dios sobre todas las cosas y amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
Para un cristiano verdadero,
palestinos e iranies son una parte de nuestro prójimo.
Se dice que la disputa entre
el papa León XIV y el presidente Donald Trump es sumamente inusual por ser
pública e iniciada por el presidente norteamericano, porque él preside una
nación en donde el catolicismo cuenta con más de 70 millones de fieles.
El cardenal Robert Prevost
mantenía un estilo reservado, contrario al papa Francisco, quien mantuvo una
actitud crítica, asidua y objetiva en contra de algunas acciones del gobierno
norteamericano, en cambio, el nuevo papa obviaba opiniones que pudieran contraer
polémicas innecesarias.
Prevost fue electo pontífice
en mayo del año pasado y, es el primer papa de origen norteamericano, adoptando
el nombre que todos conocemos y, exhibiendo el comedimiento de un líder que
sabe lidiar conflictos con la necesaria inteligencia emocional de su función.
Como dijimos en el párrafo
anterior, las tensiones entre el Estado Vaticano y los Estados Unidos de
Norteamérica han ido aumentando con el tiempo con las críticas del papa
Francisco, pero, desde el presente pontificado se mantuvieron a niveles
diplomáticos comedidos, utilizando un perfil bajo durante los conflictos,
buscando no ralentizar tensiones sobre un enfoque basado en la discreción.
Todo cambió después de una
opinión del papa León XIV sobre la importancia de conseguir la paz y garantizar
la aplicación del derecho internacional.
La respuesta del presidente
Donald Trump a través de su cuenta Twitter en donde lo califica como un “débil
frente al crimen y, terrible para la política exterior”, no estuvo a la altura
de las circunstancias, porque el Twitter sigue diciendo que el presidente Trump
no quiere “un papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear”.
El asunto no se limita ahí,
el mandatario de la mayor potencia militar del mundo remata con la afirmación:
«No quiero un papa que piense que es terrible que EE.UU. atacara a Venezuela,
un país que estaba enviando enormes cantidades de drogas a EE.UU. y, aún peor,
vaciando sus prisiones (para enviar a los delincuentes) hacia nuestro país,
incluidos asesinos, traficantes de drogas y criminales».
Lo que se afirma en esa
comunicación digital no concuerda en absoluto con la verdad.
A todo esto, se le suma un
colofón que no solo indignó al papa, en el Twitter personal del presidente se
colocó una imagen (al parecer generada por inteligencia artificial), en la que
se le veía como una figura similar a Jesús que parece «sanar» a un hombre.
Aunque el error se corrigió
rápidamente, borrando dicha imagen, el asunto se volvió viral e igualmente
sucedió con las críticas negativas.
El papa no tiene ejército.
Lo que si tiene es mucha
calidad espiritual para actuar conforme al mandato del papado y, unos
aproximadamente 1,200 millones de feligreses militantes para abogar por la paz
de la humanidad y por el bienestar común de la gente, sin importar su
nacionalidad o religión.
Cómo podría callarse un
cristiano ante una declaración tan aberrante como la advertencia del presidente
Trump de que Estados Unidos de Norteamérica “podría borrar la civilización
iraní” si Teherán no cumple con las exigencias sobre las negociaciones nucleares
y el estrecho de Ormuz.
Tuvo razón el papa al
describir la amenaza como «verdaderamente inaceptable».
Por esa razón ha instado a
los lideres católicos a presionar para lograr la paz y la estabilidad del
mundo.
El papa León XIV lo dijo
entre líneas: no sigan con la propaganda que induce a creer que esta es una
guerra religiosa, en donde Dios usa a gente buena en contra de gente mala.
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